Desbordados y cansados, con más horas de trabajo y de capacitación acelerada en nuevas tecnologías y plataformas, los docentes sienten que la educación virtual a la que se vieron obligados por la cuarentena y la suspensión de clases, les ha cambiado 100 por ciento la vida. Para algunos, es una oportunidad y, para otros, un calvario.

Josefina Damico, profesora de Geografía, lo resume así: “De un día para otro sumé 10 grupos de WhatsApp y me estoy volviendo loca”.

La educación en línea es compleja y los alumnos se distraen con facilidad. Los docentes saben que los adolescentes pueden estar frente a la pantalla “participando” de una clase, pero con la atención en la repetición de un partido de fútbol que disfrutan por celular.

“Mis intentos por que usen el foro, me cuenten cómo van con las tareas y generar debates fracasan. Pocos escriben y entre ellos no se leen. No puedo evitar sentirme triste, frustrada e incompleta. Extraño todo: las risas, los chistes, los gestos, la alegría que contagian, las voces, sus cantos y hasta sus comentarios fuera de lugar”, dice María Noel Gigena, profesora de Matemática y Física.

Mary Meinecke profesora de Universidad de Monterrey en México explica que un estudiante presta atención en un aula tradicional mucho más tiempo que en una sesión en línea. Un chico de 16 años, por ejemplo, está atento 30 minutos y los universitarios tienen lapsos cortos de atención permanente, van y vuelven.

Evitar el colapso

“Después de pasar horas escribiendo presentaciones, guiones de las clases, eligiendo fragmentos de material audiovisual, grabando videos propios, editando, compilando, aprendiendo a usar más de una docena de herramientas digitales nuevas a la vez, cargar documentos en diversos formatos, actividades, revisar la mensajería, los foros, los chat del aula virtual, además de los ya vigentes de WhatsApp, los e-mail institucionales y personales, no tengo que olvidar revisar las tareas enviadas por los estudiantes visualizar, corregir en la sección calificación y guardar. También debo enviar el informe de participación a los preceptores y consultar por la situación de aquellos que no están participando, averiguar sobre la posibilidad de organizar una clase por video conferencia… y la lista sigue. Mientras tanto mi computadora pide un descanso, mis ojos y mi espalda también”, apunta Gigena.

Ivana Feldfeber, pedagoga social y especialista en enseñanza de la programación, nuevas tecnologías y entornos virtuales de aprendizaje comparte ideas para evitar el colapso. En primer lugar, sugiere no intentar reemplazar los encuentros presenciales con los virtuales ya que la interacción humana no tiene comparación.

En esa línea, Gigena cree que la cuarentena priva a los docentes “del vínculo con el estudiante, de conocerlo, escucharlo, ser su guía, verlo crecer y disfrutar de la gran aventura que es el aprendizaje”.

Más tiempo y pantallas

Generar contenidos virtuales lleva más tiempo que producir los presenciales e implica conocer plataformas como Moodle, Google classroom, Edmodo, Zoom o Meet.

“Habitualmente lleva un año preparar un curso virtual con buenas clases y material para lograr el aprendizaje; acá estamos haciendo todo al momento. Hemos tenido que aprender a preparar clases distintas, a usar una máquina, buscar artículos, lecturas y viendo qué sirve y que no. Es un ambiente distinto y falta tiempo, más aún a los ‘profes’ con muchos cursos y que llevan una casa adelante”, opina Mercedes Demmel, profesora de Biología.

Para Isabel Duelo, profesora de Historia, las clases virtuales son un desafío. “Debemos buscar recursos variados, conexión académica y anímica con los adolescentes y sobre todo tener tiempo para atender consultas personales o problemas de los estudiantes, para corregir y hacer una devolución de trabajos, tiempo para los directivos y sus exigencias y tiempo para preparar clases”, dice.

“¿Ventajas? Los chicos nos extrañan. Extrañan el aula Y nosotros a ellos. ¿Desventajas? Muchísimas horas en pantalla, dificultad para evaluar y preocupación por alumnos muy dispersos que debemos supervisar constantemente”, asegura. Y apunta: “Hemos perdido el valor de la discusión grupal”.

Desconectarse

En la página Mumuki, un proyecto de educación de la programación, Feldfeber plantea que hay que desenchufarse: estar disponibles virtualmente no quiere decir estar a disposición las 24 horas del día los siete días de la semana.

Los equipos de coordinación, por ejemplo, no deben enviar comunicaciones después de hora porque es necesario desconectar del trabajo como cuando se sale de la escuela. Los alumnos también deben respetar los horarios de consulta y los días de trabajo.

“Probablemente, mandar cinco tareas a realizar en un día no sea recibido como presencia y contención, sino como una saturación para una cabeza ya agotada”, subraya Feldfeber.

Además, la comunicación con los alumnos y las familias deben ser claras: consignas cortas que eviten la confusión. Lo mismo aplica a las comunicaciones entre directivos y docentes.

Salas de “chat”

Los encuentros sincrónicos (reuniones virtuales en vivo) no necesariamente son las más útiles, opinan los profesores. Los problemas de conectividad pueden hacer perder información y deja afuera a quien no tiene computadora. Filmar videos o enviar audios pueden ser un mejor recurso para aprender.

“Lo sincrónico no siempre es lo mejor. Ya que tiene que ser virtual podemos aprovechar las ventajas de lo asincrónico o semisincrónico: cada uno viendo videos y consultando a su ritmo dentro de un horario y ejercicios determinados”, opina Luciana Benotti, docente de Famaf (UNC).

Feldfeber indica que salas de chat como Discord o Telegram (parecido a WhatsApp de software libre) pueden utilizarse como espacios de encuentro e intercambio, sin la necesidad de una buena conexión o de descargar una app.

Benotti cuenta que por Telegram logró más preguntas y participación que en el aula presencial.

“En el aula de una materia de programación hay un 20 por ciento de mujeres. En las dos clases presenciales que tuvimos no les conocí la voz. Por Telegram, casi la mitad de los mensajes fueron de mujeres. A veces respondiendo las preguntas de sus compañeros”, explica.

Cuando los temas se fueron complejizando pasaron a un formato de dos horas sincrónico por Meet con videoconferencia y screensharing editando un Google doc más dos horas semisincrónicas por el formato de clases del principio.

Días difíciles

“El hecho de estar todo el día en nuestras casas, con angustia, ansiedad y con la energía puesta en cuidar nuestra salud, corre el foco y pone otras prioridades”, apunta Feldfeber.

En este punto, Noel Gigena grafica: “Me levanto de la silla y tomo conciencia que me he pasado el día frente a la computadora. Siento que mi hermosa profesión mutó. Se transformó en una solitaria tarea de escritorio con retroalimentación no inmediata, remota, atemporal, descontextualizada y fría. Todo diálogo se resume a: ‘no entiendo la actividad número…’, ‘no puedo enviar la tarea B’. Esto parece más un servicio técnico on line que una práctica escolar”.

Para Marcela Pizarro, profesora en la Escuela de Posgrados en Comunicación de la Universidad Austral, la virtualidad exige más trabajo para docentes y alumnos. “No voy a negar que por momentos me siento cansada y con la sensación de que el tiempo se me escapa. Implica organizar las clases de otro modo, ser más creativos para hacer las clases dinámicas, más interactivas; elegir los textos adecuados y, por lo general, más cortos para que puedan analizarlos. A todo lo anterior, se suma el hecho de que los que saben del tema aconsejan no estar más de 40 minutos conectados a las pantallas”, apunta.

El psicólogo educacional Horacio Maldonado cree que este tiempo de aislamiento puede generar la aparición de nuevas y productivas formas de enseñar y de aprender.

“La pandemia per se constituye un reto a la creatividad de los profesores, quienes, quizá sin tantas ataduras y condicionamientos administrativo-pedagógicos, puedan desarrollar, en caso que se autoricen y atrevan, nuevas habilidades y destrezas en el arte y en la profesión de enseñar”, remarca.

Los estudiantes, dice, casi seguro le darán la bienvenida a esas nuevas circunstancias.

Recomendaciones para clases en línea más efectivas

La Universidad Tecnológica de Monterrey, en México, publicó una serie de recomendaciones de la profesora Mary Meinecke para superar los desafíos de la enseñanza remota.

Comunicar expectativas. Antes de la sesión en vivo, compartir la agenda con los estudiantes. De esta manera sabrán qué esperar y cómo prepararse de antemano, por ejemplo, viendo un video o leyendo un artículo.

Motivar el interés de los estudiantes por conectarse. Es un desafío lograr que todos los alumnos se conecten a las sesiones sincrónicas. Por ese motivo, los temas deben ser interesantes y atractivos.

Preparar ayudas visuales. Ante posibles complicaciones técnicas, asegurarse de tener explicaciones breves, imágenes, archivos compartidos o información Si el alumno puede visualizar el tema, estará más enfocado.

El inicio. Conectarse unos minutos antes de que comience la sesión y hacer una pequeña charla informal en línea, tal como en el aula presencial. Pedir a los estudiantes que enciendan sus cámaras. Es mucho más fácil establecer una conexión personal cuando se puede ver los rostros de todos.

Al inicio de la sesión compartir la agenda. Si un alumno se desconecta de la sesión, cuando regrese sabrá en qué actividad están.

Hacer preguntas con frecuencia. Mantiene a los estudiantes activos. Puede ser aplicando encuestas, haciendo preguntas o haciendo que los alumnos compartan un simple pulgar arriba o abajo en el chat.

Realizar encuestas. En una discusión, pedir a los alumnos que elijan la opción que sea más importante para ellos. Verificar la comprensión y el nivel de dominio de un tema. Al final de la sesión, solicitar a los alumnos que califiquen la clase para mejorar las próximas.

Monitorear el tiempo. Ser conciso en la sesión. Mostrar un video de 20 minutos durante una sesión no es un efectivo. Recordar que la capacidad de atención de un estudiante de 16 años es de 30 minutos, según estudios.

Mantener un ritmo activo. Los estudiantes se distraen fácilmente por influencias externas, así que hay que mantener buen ritmo.

por Mariana Otero | lavoz.com.ar

Nos encontramos inmersos en una Era Digital, esto es, una sociedad tecnologizada, donde los hábitos y estilos de vida se han visto transformados por el desarrollo constante e imparable de las tecnologías digitales e Internet. Las herramientas tecnológicas y el espacio virtual han suscitado nuevas formas de comunicarnos, de trabajar, de informarnos, de divertirnos y, en general, de participar y vivir en una sociedad red (Castells, 2006). El ámbito educativo y, en consecuencia, el rol del docente, que constituye el foco de reflexión de este artículo, no ha podido resistirse a su influencia. La adecuación tanto del contenido como de las metodologías de enseñanza se ha convertido en un reto necesario, e incluso urgente, en un contexto social en cambio constante, en el que los jóvenes, rodeados de pantallas desde su nacimiento, han adquirido unos rasgos diferenciados a los de cualquier generación anterior.

La generación de jóvenes nativos interactivos (Bringué y Sádaba, 2009) se desenvuelve hoy ya en un escenario tecnológico e inestable. Sin embargo, no basta con manejar la tecnología, sino que ser competente digital es imprescindible. De ahí que se precisen alternativas a sus necesidades formativas y de desarrollo personal, ya que cada vez se hace más evidente la falta de soluciones eficaces a sus demandas. En definitiva, estamos hablando de la necesidad de repensar el proceso educativo, buscando su adecuación óptima a los nuevos tiempos y contextos que se dan en los centros educativos. Ámbitos educativos formales y espacios clave en el desarrollo personal y social, no solo de los jóvenes, sino del futuro que queremos.

Los jóvenes se definen como autodidactas respecto al uso de Internet. Esta es una de las principales conclusiones de la tesis doctoral titulada Ocio Conectado: la experiencia de e-ocio de los jóvenes (16-18 años) de Bizkaia , desarrollada por la primer firmante de este artículo, y que ha motivado la elaboración del mismo. Ahora bien, ¿cómo debemos interpretar esta auto-definición de los jóvenes? ¿Significa acaso que el profesorado ha quedado en un segundo plano en lo que respecta a la transmisión del conocimiento en la Era Digital? ¿Están respondiendo los docentes a las necesidades de un alumnado que es ya nativo digital? ¿Las metodologías de enseñanza que emplean son las más adecuadas? En definitiva: ¿debe redefinirse el papel del docente en el aula?

Este artículo se centra en analizar el papel del profesorado en el actual contexto digital. En primer lugar, se describe la manera en que la Era Digital ha influido en la enseñanza-aprendizaje. A continuación, se reflexiona sobre el significado de ser competente digital en la sociedad red; por último, se definen las principales características que deben de adoptar los y las docentes ante este cambio de contexto al que se enfrentan.

Enseñar y aprender en la Era Digital

El desarrollo imparable de tecnologías digitales y la democratización en el uso de Internet han sido uno de los cambios que más han transformado el contexto del proceso educativo. Hasta hace bien poco, parecía que la escuela y el profesorado podían erigirse en los únicos guardianes del conocimiento; pero ahora se les multiplican los competidores . Las TIC han provocado nuevos alfabetismos que potencian habilidades y competencias propias del siglo XXI, las cuales se ejercitan principalmente en las prácticas digitales que los jóvenes llevan a cabo en contextos de aprendizaje informal (Busque, Medina y Ballano, 2013), en su mayoría en espacios y tiempos de ocio.

Aparece aquí la ya clásica triple distinción terminológica que establecieron en 1968 Coombs, Prosser y Ahmed, al discernir entre educación formal, no formal e informal. El aprendizaje formal es el que tiene lugar en entornos organizados y estructurados, como por ejemplo un centro educativo y formativo. El aprendizaje no formal o educación extraescolar se describe como el aprendizaje derivado de actividades planificadas, pero no designadas explícitamente como programa de formación. En tercer lugar, el aprendizaje informal es el resultante de actividades cotidianas relacionadas con el trabajo, la vida familiar o el ocio; un tipo de aprendizaje que no se encuentra organizado ni estructurado en cuanto a sus objetivos, duración o recursos formativos (CEDEFOP, 2008).

Sin ánimo de valorar la vigencia de esta triple distinción en su conjunto, no cabe negar la importancia del contexto espacio-temporal en su definición. Un contexto que se ha visto peculiarmente alterado en la Era Digital, dos de cuyas marcas identificativas son la ubicuidad y la atemporalidad del ciberespacio (Castells, 2001). De este modo, y teniendo en cuenta que vivimos en una sociedad digital caracterizada por el cambio constante, la complejidad, el caos y la ubicuidad, consideramos que las características del aprendizaje informal son las que mejor se adecuan al tipo de aprendizaje que en la actualidad se demanda. Un tipo de aprendizaje que, por otro lado, se reconoce más bien poco desde el ámbito formal. De hecho, y a pesar de que paulatinamente se toman en consideración otro tipo de competencias, como veremos a continuación, es muy común no valorar los conocimientos que una persona tiene hasta que estos se acompañan de una referencia o certificación de un ente académico.

La realidad nos muestra que las tecnologías digitales han influido en la manera de aprender y, en consecuencia, en la manera de enseñar propia del colectivo docente. Tomando como referencia la Teoría del Conectivismo , elaborada por el teórico de la enseñanza en la sociedad digital George Siemens (2006), definiremos el concepto de aprendizaje propio de una sociedad de red de redes.

El conectivismo es la teoría del aprendizaje propia de la Era Digital, que analiza la manera en que aprendemos en una sociedad digital que se articula en red. Se fundamenta, tal y como su propio nombre indica, en la conectividad, esto es, en la creación de conexiones. Según el autor, el conectivismo es la integración de principios explorados por las teorías del caos, las redes, la complejidad y la autoorganización (Siemens, 2004). De ahí que se presente como un modelo que refleja una sociedad en la que el aprendizaje ya no es una actividad individual, sino un continuo proceso de construcción de redes. Aprender es el equivalente a abrir una puerta a una nueva forma de percibir y conocer, donde nuestra mente debe adaptarse al entorno.

En este sentido, el aprendizaje de la Era Digital se puede definir como un aprendizaje diverso, desordenado y lejos del tradicional conocimiento perfectamente empaquetado y organizado. El conocimiento en red se basa en la cocreación, lo que implica un cambio de mentalidad y actitud. Pasar de ser meros consumidores de los contenidos elaborados por otras personas a ser los expertos y aficionados los propios co-creadores del conocimiento.

Por esta razón, el aprendizaje en la Era Digital se ha tornado especialmente complejo, ya que al tratarse de un proceso multifacético e integrado, un cambio en cualquier elemento individual conlleva la alteración de la red global. De la misma manera, esta complejidad y diversidad en la red da lugar a nodos conectados y especializados, lo que nos supone tener un conocimiento parcial de la realidad y vivir en una continua certeza en suspenso. El aprendizaje en red es continuo, y no se trata por tanto de una actividad que ocurre al margen de nuestra vida diaria o exclusivamente en contextos educativos de carácter formal. Hoy ya «hemos pasado de detener la vida cuando aprendemos (ir a la escuela durante dos a cuatro años, sin trabajar…), a aprender en sincronía con la vida» (Siemens, 2006:47).

Por todo ello, aprender en la actualidad significa saber tomar decisiones, puesto que nos hallamos ante una realidad de cambio constante, y «aunque exista una respuesta correcta ahora, puede estar equivocada mañana (…), por lo que saber dónde y saber quién, son más importantes hoy en día que saber qué y cómo» (Siemens, 2006:31). En el aprendizaje en red, el conocimiento se crea y configura gracias a la actividad combinada que se da entre las personas. Conocer en la actualidad significa estar conectado, en constante dinamismo.

El problema aquí reside en la abundancia informativa que existe en el espacio virtual, de ahí la necesidad de construir una red de fuentes de aprendizaje (Entornos Personales de Aprendizaje-PLE), de los cuales podamos entrar y salir en cualquier momento. El conocimiento es abundante y en apenas una generación hemos pasado de entenderlo como un criterio de valor, a considerar la capacidad de gestionarlo como el verdadero criterio de valor.

Por todo ello, es importante tener en cuenta que el conocimiento debe compartirse en un entorno o ecología adecuada que posibiliten el conocimiento conectado: escuelas, clases, espacios virtuales, museos, parques, etc. Espacios que permitan conversar, organizar encuentros, poner ideas en común y dialogar. Estructuras (sistemas de clasificación, jerarquías, bibliotecas, etc.) que proporcionen y ayuden en el proceso y la toma de decisiones; entornos informales, no estructurados, flexibles, ricos en herramientas de comunicación, constantes en el tiempo, seguros para que exista confianza y comodidad, simples, descentralizados, conectados y en los que exista una alta tolerancia a la experimentación y el error.

Ser competente digital

Tal y como vamos señalando, la Era Digital ha deparado que la manera de aprender y enseñar haya sufrido un cambio radical, lo que ha provocado que la concepción de una educación-producto haya pasado a transformarse en una educación basada en el caos, el cambio y la inestabilidad. Educación líquida es la expresión escogida por el sociólogo Zygmunt Bauman para definir una educación que parece que ha abandonado la noción del conocimiento útil para toda la vida para sustituirla por un conocimiento de usar y tirar: un torbellino de cambio, donde el conocimiento parece mucho más atractivo cuando se adapta al uso instantáneo, para una sola ocasión (Bauman, 2007). Por ende, los docentes deben considerar estas nuevas variables y adaptarse.

Nos encontramos ante un momento de innovación en los pilares fundamentales del actual sistema educativo. Un cambio que debe tener en cuenta no solo los rasgos propios de una sociedad que se articula en red y las características intrínsecas de los nativos digitales, sino que también debe considerar las exigencias del mercado laboral. En última instancia, la finalidad del profesorado es preparar al alumnado para la vida, una vida digital. Hasta el momento esta adecuación se ha materializado en la creación de nuevas competencias básicas ligadas, como es lógico, a las TIC y la noción del aprendizaje a lo largo de la vida; competencias que hoy están en vigor y que han sustituido a los ya antiguos objetivos como indicadores de evaluación.

Las competencias son fruto de unos acuerdos que se alcanzaron en la Unión Europea previa celebración de la reunión del Consejo Europeo de Lisboa en marzo de 2000. Se estableció entonces que todo ciudadano debe poseer los conocimientos necesarios para trabajar y vivir en la nueva sociedad de la información. A partir de aquí se puso en marcha el proyecto de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) Definición y Selección de Competencias: Bases teóricas y conceptuales (DeSeCo, 2002), en el que se definió el concepto de competencia como la capacidad de responder a demandas complejas y llevar a cabo tareas diversas de forma adecuada. Esto supone adquirir una combinación de habilidades prácticas, conocimientos, motivación, valores éticos, actitudes, emociones y otros componentes sociales y de comportamiento que se movilizan conjuntamente para lograr una acción eficaz.

Tras la propuesta de recomendación realizada por la Unión Europea (2006), esta definición fue modificada, adoptándose como definición de competencia la «combinación de conocimientos, capacidades y actitudes adecuadas al contexto. Las competencias clave son aquellas que todas las personas precisan para su realización y desarrollo personales, así como para la ciudadanía activa, la inclusión social y el empleo» (Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea, 2006:13).

Así pues, tras el consenso en la definición, se ponen de manifiesto las ocho competencias que paulatinamente son asumidas por los diferentes Estados, y entre las que se encuentra la Competencia Digital. Esta competencia no solo afecta al alumnado, sino también al docente y a la ciudadanía en su conjunto. Por lo tanto, ¿qué significa ser competente digital?

Para su definición, tomamos como referencia el proyecto europeo DIGCOMP: A Framework for Developing and Understanding Digital Competence in Europe (2013). Una iniciativa desarrollada por el Institute for Prospective Technological Studies, que actuaría hoy como el marco europeo de competencias digitales que está orientado a la identificación y validación, a escala europea, de los componentes clave de la competencia digital, esto es, identificar los conocimientos, habilidades y actitudes necesarias para ser digitalmente competente.

Según el informe ser competente digital significa adoptar estas 5 dimensiones:

  1. 1. Información: identificar, localizar, recuperar, almacenar, organizar y analizar la información digital, evaluando su finalidad y relevancia.
  2. 2. Comunicación: comunicar en entornos digitales, compartir recursos a través de herramientas en línea, conectar y colaborar con otros a través de herramientas digitales, interactuar y participar en comunidades y redes; conciencia intercultural.
  3. 3. Creación de contenido: crear y editar contenidos nuevos (textos, imágenes, videos…), integrar y reelaborar conocimientos y contenidos previos, realizar producciones artísticas, contenidos multimedia y programación informática, saber aplicar los derechos de propiedad intelectual y las licencias de uso.
  4. 4. Seguridad: protección personal, protección de datos, protección de la identidad digital, uso de seguridad, uso seguro y sostenible.
  5. 5. Resolución de problemas: identificar necesidades y recursos digitales, tomar decisiones a la hora de elegir la herramienta digital apropiada, acorde a la finalidad o necesidad, resolver problemas conceptuales a través de medios digitales, resolver problemas técnicos, uso creativo de la tecnología, actualizar la competencia propia y la de otros.

 

Estas cinco áreas competenciales, distribuidas en tres niveles (básico, intermedio y avanzado), constituyen la base del Marco Común de Competencia Digital Docente 2 (2014) elaborado por el Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado (INTEF). Ahora bien, sería ingenuo pensar que basta con asegurar la competencia digital de los docentes para adecuar la educación a los retos de la Era Digital. Esto supone, desde luego, un paso inaplazable, pero no suficiente. Al fin y al cabo, el docente debe ayudar a sus alumnos a que también desarrollen un alto grado de competencia digital. Entre tanto, es necesario también definir el perfil que debe adoptar el profesorado en el marco de esta nueva realidad. Y con más motivo aun cuando está demostrado que la formación del profesorado es una factor clave en el proceso de cambio (McKinsey y Company, 2007). De ahí la relevancia de reflexionar sobre la redefinición de la figura docente. Y reflexionar sobre la siguiente cuestión: ¿debe de adoptar el profesorado competencias digitales o hay que repensar la competencia docente en un mundo digitalizado?

El rol del docente en la Era Digital

En la Era Digital la manera de aprender ha cambiado y, por ende, la forma de enseñar debe adaptarse. Lo que significa que tanto la figura del docente como las metodologías de enseñanza han de adecuarse a la manera de concebir el conocimiento que se acaba de exponer. El profesorado es testigo directo de los cambios y las características propias de la actual generación de jóvenes nativos interactivos que demandan una educación acorde a sus necesidades.

Son muchos los docentes que, por iniciativa propia, han decidido renovarse con el objetivo de seguir preparando al alumnado para el mundo que les toca; sin embargo, son también muchas las reacciones contrarias que han provocado que exista un rechazo ante estos cambios motivados por la tecnologización de la vida y las escuelas. Existe un cierto temor ante el uso de las TIC e Internet y sus consecuencias. Además, los medios de comunicación no han contribuido a proyectar las ventajas de la red, por lo que, de entrada, parece haberse instalado una sensación de inseguridad que ha repercutido en el ámbito educativo formal. En palabras de John Hartley, pionero de los estudios culturales en Inglaterra:

Mayoritariamente los sistemas educativos han respondido a la Era Digital prohibiendo el acceso escolar a entornos digitales como YouTube (…) estableciendo ‘cercas’ o muros bajo estricto control docente. De esto, los chicos aprenden que la prioridad fundamental de la educación formal no es volverlos competentes digitalmente sino ‘protegerlos’ del contenido inapropiado y de depredadores virtuales ( Hartley, 2009:130 ) .

 

Por lo tanto, ¿cómo debe actuar el docente ante este cambio? ¿Cuál debe ser su rol, exactamente? Las nuevas maneras de aprender, ¿le dejan al margen del proceso de enseñanza?

Los denominadores más comunes que se atribuyen al nuevo rol del docente de la era 2.0 son: organizador, guía, generador, acompañante, coacher, gestor del aprendizaje, orientador, facilitador, tutor, dinamizador o asesor. Estos nuevos roles se asientan en la idea de cambiar la transmisión unidireccional del conocimiento por el intercambio horizontal de información, abundante, caótico y desestructurado. Hoy ya el modelo educativo centrado en el profesor como transmisor de conocimientos estandarizados a una masa de estudiantes (un modelo análogo al de los medios de comunicación de masas ) deja de tener sentido (Tapscott, 2009). Los docentes se enfrentan al reto de adquirir unas competencias que les formen para poder ayudar al alumnado a desarrollar las competencias que necesitan: conocimientos, habilidades y actitudes precisas para alcanzar los objetivos que se exigen desde el propio currículo formal (competencia digital y aprender a aprender, entre otras) para lograr adaptarse a las exigencias del mercado laboral, y aún más importante si cabe, para poder descubrir sus verdaderas motivaciones, intereses e inquietudes.

En ningún caso el docente debe convertirse en un controlador o policía de lo que hacen sus estudiantes en el aula. Su función es coordinar y facilitar el aprendizaje y la mejora de la calidad de vida del alumnado. Si bien es cierto que el aprendizaje debe ser experiencial y activo por parte de este, en todo momento es preciso el complemento de un docente que le acompañe en su proceso de aprendizaje. El conocimiento está en la red y es abundante, pero precisamente esto es lo que hace necesario un buen número de tareas que debe cumplir todo docente: detectar lo realmente importante, guiar los procesos de búsqueda, analizar la información encontrada, seleccionar la que realmente se necesita, interpretar los datos, sintetizar el contenido y difundirlo son algunas de las tantas tareas que el profesor debe guiar.

Por otro lado, es cierto que la generación de jóvenes nativos interactivos maneja con soltura la tecnología, pero en ningún momento ello indica que estos hagan un uso correcto, útil y beneficioso para su desarrollo y aprendizaje personal; y es aquí donde el docente del siglo xxi debe incidir. «La tarea de cualquier formador es crear y fomentar una ecología de aprendizaje que permita que los aprendices mejoren con rapidez y eficacia con respecto al aprendizaje que ya tienen» (Siemens, 2010: IX).

En su propuesta de Pedagogía de la Coasoaciación , Marc Prensky propone tres roles que considera que debe adquirir el profesorado en la era de la educación digital: el rol de entrenador, el rol de guía y el rol de experto en instrucción. El primero de los roles, entrenador , hace alusión a la acción cargada de retroalimentación y motivación en la que, inevitablemente, como si de un entrenador de tenis se tratase, se necesita la participación activa por parte del alumnado. El autor argumenta que un entrenador apenas tiene que ofrecer exposición teórica, sino más bien tiene que observar y acercarse a los alumnos de una forma individual y personal, con la finalidad última de ayudar a cada uno a encontrar y perseguir su propia pasión.

El rol de guía , más que motivar, tiene que adquirir el papel de ayudante del alumno ya motivado: «[…] ser un guía, en mayor medida, requiere que los alumnos acepten que necesitan uno […]» (Prensky, 2011:82). Como es lógico, el rol del guía será más fácil si ambos se conocen y el docente entiende las pasiones del alumnado, lo que ayudará a este a conocer en qué sentido hay que guiar a cada alumno. En tercer lugar, el rol de experto en instrucción consiste en que el docente aporte todo el conocimiento, imaginación y creatividad posible para hacer el proceso de aprendizaje del alumno efectivo y atractivo. Para lograrlo el experto debe convertirse en un auténtico diseñador de originales experiencias de aprendizaje y, a su vez, debe practicar el arte de realizar preguntas adecuadas que inciten a que los alumnos reflexionen y reconsideren un punto de vista.

Por su parte, Harrison y Killion (2007) hacen referencia a 10 maneras a través de las cuales el profesorado puede contribuir al éxito de sus escuelas:

  1. 1. Proveedor de recursos;
  2. 2. Especialista de instrucción;
  3. 3. Especialista curricular;
  4. 4. Apoyo en el aula;
  5. 5. Facilitador de aprendizaje;
  6. 6. Mentor;
  7. 7. Líder;
  8. 8. Entrenador de datos;
  9. 9. Catalizador del cambio; y
  10. 10. Aprendiz.

 

Sin duda, los autores muestran el rol de aprendiz como el más importante. Los docentes deben de ser un ejemplo a seguir, un ejemplo de mejora continua y de aprendizaje permanente.

Entre tanto, Bates (2015), en su último libro Teaching in a Digital Age , expone cómo el profesorado debe utilizar la tecnología disponible para mejorar tanto su metodología de enseñanza como el aprendizaje de su alumnado. Es decir, la tecnología ocupa un lugar central no solo en el uso de nuevas metodologías, sino también en la readaptación del papel de los docentes en las aulas.

En definitiva, el docente de la Era Digital debe mantener una actitud de indagación permanente, fomentar el aprendizaje de competencias (generar entornos de aprendizaje), mantener una continuidad del trabajo individual al trabajo en equipo (apostar por proyectos educativos integrados) y favorecer el desarrollo de un espíritu ético. La tecnología y la información por sí solas no guían ni ayudan ni aconsejan al alumnado; por ello, la labor del docente en la educación digital es hoy más importante que nunca.

Por último, nos parece oportuno resaltar que estos roles no se centran exclusivamente en ningún nivel educativo, si bien es cierto que los conocimientos y las habilidades digitales variarán en función de la etapa educativa en la que el docente desarrolle su labor. Sin duda, el contexto marcará el rol que el docente debe adoptar en cada momento.

Conclusiones

Las tecnologías digitales y la democratización en el uso de Internet han provocado que una gran parte de las actuaciones humanas se hayan visto, de una u otra manera, digitalizadas. En este sentido, la red de redes también ha influido en la manera de aprender y, por lo tanto, en la manera de enseñar (perfil docente).

Los jóvenes nativos digitales deben recibir una educación acorde a sus necesidades y, en un contexto desordenado, nebuloso, informal y caótico, se ha convertido en necesario repensar la forma en que se diseña la enseñanza y se transforma la arquitectura de los centros educativos en espacios abiertos y transparentes, «que tengan más forma de sala de estar que de aula rancia con sus pupitres» (Siemens, 2006: XIII).

El alumnado se ha desarrollado en un contexto digital por lo que el profesorado debe adecuarse a su forma de actuar y de concebir el aprendizaje; en este sentido, el docente también debe digitalizarse y ser competente digital. Esta competencia ligada al uso de las tecnologías digitales no solo implica ser una persona autónoma, eficaz, responsable, crítica y reflexiva al seleccionar, tratar y utilizar la información y sus fuentes, así como las distintas herramientas tecnológicas; sino que al mismo tiempo demanda tener una actitud crítica y reflexiva en la valoración de la información disponible.

Los docentes, además de tener que adaptar las metodologías de enseñanza al nuevo entorno, tienen ante sí el reto de adquirir conocimientos, habilidades y actitudes digitales que motiven al alumnado a hacer un uso crítico de la tecnología no solo en el aula, sino también en casa, en su vida social y en sus entornos de ocio. Solo así estarán contribuyendo a construir una respuesta colectiva e ilusionante a los retos que hoy plantea a la educación la Era Digital. Así pues, los docentes, al igual que el alumnado, deben aprender a ser competentes digitales, pero más importante aún: deben resignificar y adaptar su competencia docente a un mundo digitalizado.

En síntesis, no basta con que el docente digital deba adquirir competencias tecnológicas, sino que debe adaptar su rol. «La profesión docente se encuentra en un tiempo de mudanza» (Area, 2016).

Autores:

Ana VIÑALS BLANCO
Universidad de Deusto, España
Jaime CUENCA AMIGO
Universidad de Deusto, España

Referencias

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Hoy en día, hay tantos nutricionistas autoproclamados y entrenadores de fitness que a veces ya no sabemos qué creer. Algunas personas dicen que debes comer comidas más pequeñas 6 veces al día para perder peso. Otros dicen que solo debes tener 3 comidas y que el desayuno debe ser la comida más grande y la más alta en calorías. Puede ser realmente frustrante para las personas que desean cambiar a un estilo de vida más saludable y ponerse en forma.

Genial.guru le gustaría desmentir algunos de los mitos más populares relacionados con la actividad física.

Mito número 1: Una dieta baja en carbohidratos es la única forma de perder peso

Las dietas bajas en carbohidratos son excelentes cuando se trata de perder peso, pero tienen algunas desventajas cuando se trata de la salud a largo plazo. Una de las principales razones de la popularidad de la dieta baja en carbohidratos es que rápidamente verás resultados sorprendentes debido a la reducción del peso de agua. Desafortunadamente, algunas personas experimentan una falta de energía cuando eliminan los carbohidratos de su dieta. Recuerda que una dieta baja en carbohidratos no es la única forma de perder grasa; puedes probar dietas bajas en grasas o bajas en proteínas, por ejemplo.

 

Mito número 2: No deberías comer nada después de las 6 p.m.

Todos hemos escuchado la frase “Desayunar como un rey, almorzar como un príncipe y cenar como un mendigo”, al menos una vez en nuestras vidas. Mucha gente cree que no puedes comer nada después de las 6 p.m., pero eso no es exactamente cierto. Estudios recientes sugieren que no importa cuándo comes, sino más bien, cuántas calorías consumes. Entonces, la regla más importante es quemar más calorías de las que comes para perder peso.

 

Mito número 3: Comer porciones más pequeñas con mayor frecuencia durante el día

Comer comidas más pequeñas con más frecuencia para aumentar su metabolismo y ayudarlo a perder peso también es un mito. De hecho, un estudio reciente ha demostrado que las personas que comen más de 3 veces al día pesan más que las que comen con menos frecuencia. Además, las personas que comen 5 o 6 veces al día tienden a comer en exceso.

 

Mito número 4: Cuanto más tiempo pases en el gimnasio, más resultado verás

Cuando se trata del gimnasio, lo más importante es la calidad de tu entrenamiento, no su longitud. Puedes pasar hasta 4 horas en un gimnasio todos los días, pero no verás resultados si no sabes lo que estás haciendo. Algunos de los entrenamientos más efectivos duran solo 15 minutos.

 

Mito número 5: La ventana anabólica

La ventana anabólica es un período de 30 minutos después de un entrenamiento durante el cual la nutrición puede aumentar los resultados de tu entrenamiento. Sin embargo, hay una falta de evidencia científica que demuestre que existen ventanas anabólicas. La investigación muestra que existe una relación cuestionable entre los nutrientes consumidos inmediatamente después de un entrenamiento y mejores resultados en el mismo.

 

Mito número 6: La grasa te engorda

 

La grasa tiene 9 calorías por gramo mientras que la proteína tiene solo 4 calorías por gramo. Es por eso que debes comer alimentos en grasa con cuidado. Pero eso no significa que debas cortar completamente todas las grasas de tu dieta. Para perder peso, solo ten en cuenta tu consumo de calorías, equilibra las grasas, proteínas y carbohidratos

 

Mito número 7: Subirás de peso a medida que envejezcas

No aumentarás de peso a medida que envejeces, siempre que mantengas un estilo de vida saludable. Si has estado ejercitándote toda tu vida, estarás bien a los 50 o a los 70 años. La clave para mantenerte en forma, es el ejercicio de por vida. Así es, deberías ir al gimnasio constantemente, ¡no solo para obtener ese cuerpo de playa perfecto!

 

Mito número 8: El entrenamiento es efectivo solo si duele

Muchas personas aún creen que han tenido un buen entrenamiento solo cuando no puedes ni siquiera estar de pie al día siguiente, lo cual es completamente falso. Si te sientes adolorido después de un entrenamiento cuando usas los músculos que no has entrenado antes, quizás sea parte de hacer nuevos ejercicio. Hay muchos factores que contribuyen al dolor o la inflamación, e incluso las personas más altamente capacitadas se sienten diferentes después de haber entrenado en el gimnasio.

 

Mito número 9: Estiramiento después del entrenamiento

Siempre nos han dicho que debemos estirarnos antes de entrenar para preparar nuestros cuerpos. Resulta que el orden debería ser el opuesto. La investigación reveló que las personas que omitieron el estiramiento fueron capaces de ponerse en cuclillas con un 8,36% más de peso durante su entrenamiento que los que hicieron estiramientos antes. Es por eso que deberías guardar los estiramientos para el final, cuando tus músculos estén listos para relajarse.

 

Mito número 10: Puedes comer o beber lo que quieras durante tu ventana de alimentos mientras ayunas

Hay dos reglas importantes a seguir cuando se trata de ayunar, no te mueras de hambre y no consumas comida chatarra en exceso durante tu período de alimentación. Debes consumir suficientes calorías y comer lo más saludable que puedas mientras haces un ayuno intermitente para mantener bajos los niveles de insulina, pero eso no significa que nunca puedas comer o beber algo no saludable si lo deseas. Por ejemplo, beber café negro sin azúcar en lugar de tu cappuccino normal.

¿Has estado siguiendo alguno de estos mitos? ¿Conoces más mitos relacionados con la actividad física?

¡Cuéntanos lo que piensas en los comentarios a continuación!

Entendemos el sedentarismo como un estilo de vida carente de movimiento o de actividad física. Más concretamente, la Organización Mundial de la Salud define como inactivas a aquellas personas que realizan menos de 90 minutos de actividad física semanal.

 

Este mal hábito cada vez es más habitual en la población, que reduce su ejercicio físico en el tiempo de ocio y aumenta el uso de los medios de transporte como el coche o el autobús para los desplazamientos. Tanto es así que, según señala la OMS, al menos un 60% de la población “no realiza la actividad física necesaria para obtener beneficios para la salud”. Además, España es uno de los cuatro países más sedentarios de Europa.

Sin embargo, el hecho de que el sedentarismo sea una cuestión común a gran parte de la población, no significa que sea positivo. Nuestro organismo necesita movimiento y el hecho de no proporcionárselo puede acarrear importantes riesgos para la salud. Señalamos algunos de estos peligros, destacados por la Organización Mundial de la Salud:

  • La falta de actividad física fomenta un incremento del riesgo de padecer sobrepeso u obesidad. Este estado físico conlleva, a su vez, numerosos peligros para el organismo y problemas de salud. La actividad física, en cambio, nos ayuda a mantener un estado físico saludable.
  • Propensión a enfermedades cardiovasculares. El sedentarismo duplica el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo II. También de padecer hipertensión arterial.
  • Las personas sedentarias tienen entre un 20 -30% más de posibilidades de morir de forma prematura.
  • Las mujeres sedentarias se ven más afectadas por los efectos de la menopausia.
  • La vida sedentaria aumenta el riesgo de padecer algunos tipos de cáncer.
  • La actividad física ayuda también psicológicamente. Tanto es así, que las personas que practican ejercicio físico de manera regular tienen menos posibilidades de padecer depresión.

Evitar estos riesgos es sencillo. Tan solo tenemos que comenzar a practicar actividad física, acorde con nuestras capacidades. Las mejorías se experimentan ¡tanto en el cuerpo como en la mente!

En la actualidad existen muchos tipos de cursos a distancia a través de Internet, que van desde los famosos MOOCs (masivos, muchas veces gratuitos y desatendidos) hasta másteres internacionales sincrónicos (+20 docentes, en tiempo real, caros y con fuerte certificación) pasando por cursos mixtos o blended, (algunas instancias presenciales y otras a distancia) cursos con un solo recurso técnologico como Zoom, otros  muchos recursos tecnológicos  y otros con solo un archivo en PDF y una cuenta de correo electrónico para consultas, en fin…

Pero la clasificación generalista que más utilizamos nosotros para dividir dos grandes tipos de cursos es la siguiente:

  • Cursos asincrónicos
  • Cursos sincrónicos

Cursos asincrónicos

Son cursos a distancia que por lo general consisten en una serie de vídeos secuenciados que han sido grabados por un tutor – docente con anterioridad. El alumno los debe reproducir los vídeos en orden para ir avanzando en la profundización de una temática específica.

En algunos casos, los cursos asincrónicos tienen evaluaciones o actividades de corrección automática entre vídeo y vídeo. Si hay tutorías, (la posibilidad de consultar) éstas son asincrónicas y respondidas por un tutor – docente que no confeccionó el material de estudio inicial.

La ventaja principal de los cursos asincrónicos es que realmente puedes ir a tu propio ritmo, en cualquier horario y velocidad de estudio. Esto es posible ya que “no hay nadie del otro lado” esperando tus consultas, o pendiente de lo que haces, de las necesidades que tienes, las dudas, etc.

Características generales:

  • No tienen fecha de inicio o de fin.
  • No tienen un tiempo específico de cursado.
  • Son más económicos.
  • Puedes ir a tu propio ritmo.
  • No hay comunicación en tiempo real.
  • Las evaluaciones son “auto” evaluaciones.
  • Los tutores suelen no ser los autores de los materiales de estudio.

Cursos sincrónicos

Por otro lado, los cursos sincrónicos se parecen más a la capacitación presencial. Los docentes dan sus clases en vivo, en tiempo real, escuchando consultas y probablemente modificando sus propias presentaciones en base al feedback que recibe del alumnado.

También en base a lo que los docentes van escuchando y leyendo de sus alumnos, los mismos contenidos del curso pueden variar año tras año, haciendo que al final de cuentas el curso entero sea maleable a las necesidades de cada cohorte.

En cuanto a las evaluaciones, si bien pueden haber instancias de autoevaluación, en los cursos sincrónicos se realizan trabajos prácticos o proyectos en donde los docentes evalúan y ofrecen una devolución personalizada a cada alumno, tratando de abordar los objetivos que cada uno tiene para con el curso.

Características generales:

  • Tienen una fecha de inicio y de fin.
  • Tienen un límite de tiempo en el cursado.
  • Son más costosos.
  • Como alumno tienes interactividad con los docentes y autores de los materiales.
  • Puedes hasta hacerte amig@ del docente.
  • Tienes trabajos para desarrollar con feedback del docente titular.
  • Puedes “modificar” el material de estudio del curso.
  • Puedes resolver dudas concretas y personales.
  • Puedes escuchar y ver las consultas de tus compañeros en tiempo real.

En AFERyS  experimentamos ambos,  ya que nuestra experiencia al movernos en esta nueva normalidad  hemos detectado que el alumno valora muchísimo la interactividad con el docente  en cualquiera de las acciones, porque en nuestra plataforma siempre hay comunicación.

De hecho, todas nuestras capacitaciones son asincrónicas y algunas (webinars) quedan grabadas para que se puedan disfrutar a su tiempo y forma, también los docentes tienen la ventaja de programar consultas y clases en vivo cuando sean requeridas para profundizar los temas y contar sus experiencias.

Por favor, si conocen más ventajas o desventajas de las capacitaciones sincrónicas o asincrónicas, escríbanme un comentario aquí en la columna derecha para que vaya actualizando este artículo. ¡Gracias!

¿Cómo se vinculan sociedad y producción de conocimientos?

“La mente científica no trata de dar respuestas correctas como de plantear las preguntas correctas”. Claude Lévy-Strauss 

Actualmente vivimos en lo que muchos especialistas han llamado: la sociedad del conocimiento. Si hacemos un poco de historia veremos que, en alguna medida, todas las sociedades han sido sociedades del conocimiento, ya que éste fue casi siempre el recurso fundamental en la organización del poder, la riqueza y la calidad de vida en cualquier época.

Lo que resulta característico de nuestra sociedad es el hecho de que la produc- ción y generación de conocimiento y el procesamiento de información disponen de una base tecnológica de nuevo tipo que permite que esa información y ese conocimiento se difundan y procesen en tiempo real a escala planetaria en el conjunto de los procesos que constituyen la actividad humana (Castells, 2000).

Partimos del supuesto que no es lo mismo el conocimiento propio de la pseudociencia, ni el surgido de la experiencia personal, que el conocimiento de un científico. Esto nos lleva a pensar que la noción de conocimiento no es unívoca y es necesario precisar que cuando se habla de la sociedad del conocimiento estamos entendiendo que es un tipo de sociedad en la cual la creación de nuevos conocimientos a través de diferentes técnicas, es una de las fuentes principales de la riqueza y del bienestar social.

La sociedad del conocimiento viene naturalmente asociada a la sociedad de la información, dado que para poder generar conocimiento es necesario disponer de mecanismos y procedimientos de almacenamiento de información mucho más ágiles y potentes que los que antes estaban disponibles. Si bien continúa siendo importante concurrir a bibliotecas, es importante también que estemos conectados a la Red y a sus principales buscadores.

Hoy decimos que es fundamental la producción de conocimientos, entendiendo por éste no cualquier clase de conocimiento, sino el capaz de demostrar su valor porque realmente supone un mejor dominio de la naturaleza y de la realidad en general, es el conocimiento científico el que se convierte en el paradigma del conocimiento.

 

¿Para qué conocer? ¿Por qué es tan significativo el conocimiento para los alumnos, los docentes y la sociedad hoy? 

En el mundo de hoy lo que diferencia a “los de arriba” de “los de abajo” (sean países o personas) es el acceso al conocimiento. Para algunos, el conocimiento es el factor que más incide en el cambio social y en la producción de riqueza, advirtiendo con asombro y dolor, que muchos (sean países o personas) están excluidos, tanto del acceso a bienes, como al conocimiento.

El conocimiento es la principal fuente de riqueza, el cambio científico-tecno- lógico que impulsa, se transforma en el principal motor del cambio social y el conocimiento se convierte en un nuevo factor de producción que resulta indis- pensable para nuevos cambios y transformaciones.

Hoy reconocemos que el conocimiento no garantiza seguridad, empleo, demo- cracia, calidad de vida, justicia y muchos más anhelos modernos, pero su falta o ausencia trae situaciones lamentables e irreversibles para las sociedades y sus miembros. Sirve de ejemplo a estas relaciones los efectos del volcamiento de petróleo en el Golfo de México, en donde el conocimiento puesto a generar riquezas ha creado el mayor daño ambiental de este siglo con las consecuencias sociales más impensadas en una variedad de comunidades.

En esta sociedad en que nos toca vivir, Internet es el tejido de nuestras vidas. No es futuro, es presente. Internet es un medio, forma parte de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, pero es mucho más que una tecnología. Es un medio de comunicación, de interacción y de organización social, constituye la forma organizativa de nuestras sociedades, representa un nuevo paradigma sociotécnico que constituye en realidad la base material de nuestras vidas y de nuestras formas de relación, de trabajo, de comunicación y poder. Lo que hace Internet es procesar la virtualidad y transformarla en nuestra realidad, construyendo la sociedad red.

Las redes sociales, políticas o culturales son “relaciones” que toman la forma de redes. No es un hecho determinado a priori, sino que, por ser redes, son tejidas, por los usuarios. Son los actores los que la constituyen, el tejido no es independiente de los tejedores. Quiere decir esto que en la construcción de una red no hay ningún plan preconcebido, o una lógica que la preceda, sino que son los actores, al relacionarse, quienes la van configurando.

En una versión tecno-optimista de la sociedad red se la percibe como un pro- yecto de un futuro superador, una utopía a construir apoyándose en las posi- bilidades de Internet, una sociedad masivamente más conectada, con mayor acceso a la formación, con mayor libertad de movimientos, con más libertad de expresión, más urbana, con más tiempo libre, y con más tecnología para crear, mezclar y compartir, un nuevo modelo que redefine conceptos como identidad, pertenencia, ciudadanía, autoridad y poder. 

Para otra versión Internet aparece como instrumento para una evolución de la sociedad, iniciada incluso antes de Internet, constituye la base material y tecno- lógica de la sociedad red, es la infraestructura tecnológica y el medio organizativo que permite el desarrollo de una serie de nuevas formas de relación social, que no tienen su origen en Internet, sino que son fruto de una serie de cambios históricos. 

Desde una perspectiva crítica, se la percibe como una forma de sociedad líquida, caracterizada por la desaparición o el debilitamiento de aquellas estructuras sociales que permiten inscribir el pensamiento, la planificación y la acción en una perspectiva a largo plazo, se la reconoce y se la trata como una matriz de conexiones y desco- nexiones aleatorias y de un número esencialmente infinito de permutaciones posibles. 

Como miembro de la sociedad es importante que aprecies a Internet desde la óptica de tus convicciones. Lo que sí es indiscutible es que los buscadores en Internet te permitirán adentrarte en el conocimiento, satisfacer tus dudas, avan- zar en tu carrera e interactuar con otros, muchas veces sin pensar o reflexionar desde dónde la estamos utilizando.

Buenos días amantes de las matemáticas, pero también a aquellos que no les simpatizaban mucho en la secundaria. Este artículo es para hacer un breve repaso por las ecuaciones más importantes que seguramente en algún momento nos enseñaron, pero quizás no recordemos, ya sea porque no supimos captar el mensaje, o porque justo el día que explicaron no asistimos a clases.

Es muy común que los adolescentes y algunos niños también, empiecen a cuestionarse el valor de las cosas que se les enseñan en las escuelas. La pregunta clásica que nunca pasa de moda es: ¿esto para que me va a servir en la vida?, pregunta que muchas veces deja sin habla a docentes o con la lengua enrollada de tanto buscar responderla. Pero no cuestionaremos le valor de los aprendizajes, porque desde mi punto de vista, todo aprendizaje sirve, aunque no te des cuenta para qué hoy en día, quizás si lo descubras más adelante.

A lo largo de mi cortísima experiencia en el mundo profesional, he tenido una virtud, siempre me gustó aprender, por lo que compensaba mi juventud, con mucha lectura, luego con muchos cursos, clínicas y seminarios a los que asistía, con una continuidad en mis estudios (nunca he dejado un año sin estar estudiando alguna carrera) y, hoy en día ya con familia donde los tiempos apremian, apoyándome en el internet para escuchar conferencias y debates mientras voy al trabajo. Si bien siempre me gustaron las matemáticas, terminé alejándome un poco de las ciencias duras y estudié educación física. A pesar de esto, siempre me han llamado la atención las matemáticas, por ser precisas, sin rodeos, e intentar de responder a cuestiones difíciles de forma concisa y corta. Las ecuaciones en particular, eran una manera resumida de explicar todo un teorema que escondía todo un pensamiento filosófico detrás. Así que cada vez que algún disertante, docente o expositor mencionaba alguna ecuación para referirse a algo las anotaba.

Hoy les quiero mostrar solo algunas, aquella que me gustaron porque son ecuaciones que intentan resolver las dudas más grandes de la humanidad, como la vida y la felicidad. Además les puedo asegurar que algunas serán divertidas, otras confusa, y otras centro de debate dentro de la familia.

 

“Las ecuaciones son más importantes para mí, porque la política es para el presente, pero una ecuación es algo para la eternidad” (Albert Einstein)

 

Empecemos viendo algunas ECUACIONES que nos servirán para toda la vida.

ECUACIÓN:

VIDA + AMOR = FELICIDAD

Una vida con amor, nos da felicidad.

VIDA – AMOR = TRISTEZA

Una vida sin amor, es una vida triste.

Si tomamos las dos afirmaciones, el amor se anula, porque en algunos momentos es positivo y en otros es negativo, quedando:

2 VIDAS= FELICIDAD Y TRISTEZA

O sea, cuando dos vidas se unen, pasan momentos de felicidad, pero también de tristeza, la convivencia no es todo color de rosas.

Si despejamos el 2, porque todo lo que nos sucede y lo que tenemos debemos compartirlo queda de la siguiente manera:

VIDA = (FELICIDAD´+ TRISTEZA) / 2

VIDA = ½ FELICIDAD + ½ TRISTEZA

Nos queda la verdadera vida: Lo bueno de todo, es que, al estar conviviendo con otro, las tristezas y alegrías se comparten, son de ambos, por eso se dividen por 2, y solo percibimos la mitad de tristeza que si estuviésemos solos y  sin amor.

 

ECUACION: 

La Ecuación de la VIDA (L’ÉQUATION AFRICAINE). YASMINA KHADRA

Desde una visión un poco más romántica, la vida es el amor que podemos recibir y dar en el diferencial de tiempo que va desde nuestro nacimiento al día de nuestra muerte.

 

ECUACION:

VEJEZ = PROYECTOS – RECUERDOS

En el momento que empiezas a carecer de proyectos y de encontrarte en las conversaciones repitiendo historias o recordando acontecimientos, más que hablando de lo que podrías hacer, entonces te tengo que decir que ya estás entrando en tu vejez.

 

ECUACION:

ECUACION DE LA CONFIANZA PERSONAL

CONFIANZA =  IDENTIDAD  +  REPUTACION

C= (IMAGEN + OPINION) + REPUTACION

C= ((PERCEPCION + MENTE) + OPINION) + REPUTACION

C= ((PERCEPCION + MENTE) + OPINION) + (IDENTIDAD + TIEMPO)

Si se sostienen los mismos estímulos al mismo receptor durante algún tiempo, entonces la opinión acerca del emisor se arraiga de tal forma que configura la reputación.

La reputación es la opinión que la gente tiende de una persona o cosa, su fama o concepto.

“Como te ven te tratan”, decía Mirta Legrand (conductora de televisión argentina) Nos perciben, se hacen una idea nuestra (un concepto) y generan una opinión que pueden difundir con otras personas.  Al fin y al cabo, es tu identidad la que te define, y te brinda la confianza. Si eres autentico, si actúas en consecuencia de lo que dices ser y piensas, tanto las demás personas como tú mismo, empezaran a creer en ti.

 

ECUACION: DEL APRENDIZAJE

Para decir que he aprendido un contenido, o he tenido un aprendizaje de vida, debo saber algo, pero también poder aplicar eso que se a una situación cotidiana, y para ello debo internalizarlo, hacer mío ese conocimiento y comenzar a ponerlo en práctica, debo querer hacerlo.

ECUACION:

El valor de una persona, por Victor Küppers, en TEDx Andorra la Vella

V= (C + H) x A

En consonancia con la ecuación anterior, ell valor de la persona se debería medir según sus conocimientos (saber), más sus habilidades (hacer) y multiplicado por su actitud (querer), porque la actitud es lo más importante.

 

ECUACION:

El Fuerza de Una persona:

F= Masa x Aceleración

La fuerza que tengas, tu vitalidad, dependerá de muchas cosas, entre ellas de tu liderazgo, convicción y lo decidido que estés en buscar tus objetivos. Masa hace referencia a todo lo que acumulas de conocimiento, de experiencia, tus costumbres, tu historia, exactamente todo eso que te define y que construye tu ser. Aceleración es la velocidad con la que te adaptas a los cambios. Cuanto más tiempo pases haciendo lo mismo, he incrementado tu masa, también deberás desarrollar mayores aceleraciones para cambiar.

 

ECUACION:

Teoría de la Expectativas de Victor Vroom

Motivación= Meta * Medios * Expectativa positiva  * (Esfuerzo/Valor)

 

La Motivación dependerá de que tan clara sea la meta, de los medios que necesito para conseguir la meta, una expectativa favorable de alcanzar la meta y una relación entre el gasto energético y esfuerzo a realizar versus el valor individual y social del objetivo final; o sea cuanto esfuerzo estoy dispuesto a hacer según qué tan importante considero el objetivo.

 

Algunas ecuaciones chicas: 

EMOCION= Energía + Movimiento

VOCACION = Placer / Dolor

ALEGRIA = Amor – miedo

ANSIEDAD = Incertidumbre * impotencia

DECEPCIÓN= Expectativas – Realidad

CELOS = Desconfianza / Autoestima

ENVIDIA = (Orgullo + vanidad) / Bondad

 

ECUACIONES DE FELICIDAD:

ECUACION:

FELICIDAD = QUERER LO QUE TENGO / TENER LO QUE QUIERO

 

ECUACION:

La Felicidad por Harold Yusit Gamero Maldonado

F = REALIZADO / ESPERADO

Es una visión menos hedonista, en ella todo ser resume a la recompensa que recibimos por nuestros actos, si están más o menos próximos a lo que esperábamos como retribución. Así, si realizamos algún gesto, sin esperar nada a cambio, cualquier recompensa recibida nos realizaría inmensamente felices.

ECUACION: 

FELICIDAD= R + C + V

Donde “R” representa un 50% del total de la Felicidad y se refiere al rango fijo de felicidad determinado genéticamente. La “C” representa un 10% del total de la felicidad y son nuestras circunstancias vitales como dinero, salud, etc. Y la “V” que representa el 40% restante, y que son las Variables Voluntarias como la actitud, la fortaleza psicológica, etc.

 

ECUACIONES DE ÉXITO

ECUACION:

RESULTADO = C * EA * EE * ET

Resultados = Compromiso x Esfuerzo Aprender x Esfuerzo Entrenar x Esfuerzo Trabajar

Para obtener resultados satisfactorios, no queda otra que estar comprometido con esforzarte, y mucho. Todo se resume en cuanto esfuerzo dediques a aprender, de todo y de todos; cuanto esfuerzo dediques a entrenar y aplicar eso que aprendiste, a practicar y a equivocarte; y cuanto esfuerzo le pongas a trabajar sobre ese conocimiento para mejorarlo.

 

“Algunos triunfan porque están destinados a hacerlo, 

la mayoría por estar decidido a hacerlo” 

(Anatole France)

 

ECUACIÓN:

Éxito de la oralidad = (3C + i) X A

Tu discurso o presentación debe ser clara, concisa, y creíble. Además, debe ser irrefutable y contener una actitud en toda tu comunicación verbal y no verbal que posee al auditorio.

ECUACIÓN:

Según esta ecuación, lo que realmente sorprende es la concepción temporal del éxito, porque si nos guiamos por la ubicación que le dan al tiempo, frente a dos sujetos que persiguen el mismo objetivo, quien tarde menos tiempo en conseguirlo, debería ser más exitoso.

ECUACION: 

Éxito= SABER + QUERE+ PODER

Hay alguna otra ecuación similar, pero sustituyen el hacer, por el poder. Consideran que para hacer algo se debe poder, ya sea desde el significado de la palabra tomada como verbo o como sustantivo.

Éxito= E * Sh

Donde “E” es la energía colocada en el objetivo perseguido, y “Sh” es saber hacer (Knowhow)

 

ECUACION: 

PROGRESO= M + T + Op

P= M + (REP + CORR) + Op

Esta ecuación la acuñe una noche previa a una disertación, como no me gusta hablar de éxito, porque solo parece ser exitoso quien llega a una meta realmente grande e inalcanzable para la gran mayoría, prefiero hablar de progreso, porque hace referencia a cada pequeño paso que logras avanzar, hace referencia también al proceso, hace referencia a que la meta no es estanca y que una vez alcanzada se termina el juego, sino por el contrario, al conseguir la meta empieza lo difícil que es mantenerse en ese nivel.

El progreso necesita mucha motivación para que me movilice a realizar muchas repeticiones y recibe correcciones para mejorar. Esas repeticiones y correcciones indefectiblemente necesitan tiempo de práctica. Y, por último, de nada serviría un hombre motivado que se pasó toda la vida practicando y mejorando, si al fin de cuentas nunca tiene la oportunidad de practicar, de poner en juego todo lo aprendido. El saber sin saber hacer, solo queda en un plano mental que de poco sirve.

“La auténtica tarea moral es llegar a ser todo lo que puedo ser, siendo lo que soy”

Espero que les haya llamado la atención alguna, y les despierte la intención de generar su propia ecuación de la felicidad, de la vida, del éxito, de cómo mantener la familia unida, etc.

Saludos.

 


Mgter. Ruiz, Juan Manuel
CEO and Founder AFERyS

Hay ámbitos, como por ejemplo en el escolar, donde cuando hablo de excelencia, no soy muy bien visto, pero como educadores y motivadores, ¿por qué no buscar la excelencia, entendiéndola como lo mejor que pueda ser en lo que quiera hacer? Es bueno mostrarles a los niños un faro en la lejanía del horizonte, es bueno tener modelos a seguir, y es bueno mantener los sueños de los niños, aunque sabemos que los objetivos deben ser alcanzables porque si no el niño se frustra al percibirlos inalcanzables, pero también se puede frustrar si no le damos la posibilidad de luchar por sus sueños y se los destruimos desde el primer día, o si no los motivamos a buscar los caminos para desplegar todo su potencial.

Acaso alguien sabe ¿cuándo es el momento justo de decirle a un niño que su sueño no es para él y que por más esfuerzo que realice no lo logrará? ¿Existe ese momento o simplemente sucede? ¿es necesario decirle o es mejor dejar que solo lo vaya descubriendo?

Por mi parte, cuando se habla de “excelencia deportiva” me da una perspectiva acotada de la persona a la cual nos referimos, ya que significa que es excelente únicamente en el deporte, pero no sabemos si lo es en otras facetas de su vida. Con el paso del tiempo, con más experiencia, y escuchando a grandes educadores, he ido adoptando para mí, como para con mis estudiantes o jugadores, el término “Excelencia en el deporte”, o sea, esa persona es excelente y lo aplica en el deporte. Siempre les digo, que deben intentar de ser excelentes en lo que hacen, en cualquier área de sus vidas, deben intenta de ser el mejor amigo, el mejor hermano, el mejor hijo, el mejor estudiante y también el mejor jugador. La excelencia, es una actitud, y como todas las actitudes, se construyen por hábitos, y éstos son meramente acciones que se deben repetir mucho para adoptarlas y automatizarlas.

La concepción de profesionalismo, en donde se considera una pequeña elite competitiva de alto rendimiento, en donde se vive de eso y se es bien remunerado, es una concepción que describo como: “El lugar al cual todos aspiran de llegar, pero pocos se animan a estar”.

Yo mismo lo viví. Soy profesor de educación física, ligado al baloncesto, que después de mis estudios me especialicé en alto rendimiento deportivo, estudiando una licenciatura, luego un pos-título y dos maestrías. Mi sueño siempre fue llegar a ese alto rendimiento. En mi ciudad solo había un equipo en lo más cercano al profesionalismo. Pero perseverando ingresé en ese club, primero como entrenador de mini básquet, luego de formativas, mientras colaboraba ad honorem en algunos encuentros de locales del platel profesional. Y llegó un día que fui reclutado para ser el preparador físico del platel, al año siguiente el platel ascendió a la segunda categoría de nivel nacional, en la cual participé como asistente técnico. En el transcurso de esos años recibí ofertas de irme a otros clubes siendo parte de ese cuerpo técnico, y algo que nunca conté a nadie, también recibí llamados para coordinar clubes en el exterior del país. Se me estaban abriendo las puertas, el camino para llegar donde siempre quise estar, para lo que vivía preparándome, y créanme que una parte de mí sí se sentía preparada, y a una buena edad.

El alto rendimiento no es subir una montaña y tomar un camino más difícil, de mayor exigencia. Eso era lo que pensaba. Pensaba que estaba subiendo una montaña, al igual que mis ex colegas del profesorado, que simplemente cada uno hacia su camino según a donde quisiera llegar, entonces si quería llegar un poco más alto debía tomar el sendero de la izquierda, mientras otros tomaban el de la derecha. Les digo, lo que si es cierto, el camino es difícil, es de mucho esfuerzo, y por momento de muchos sacrificios. Pero luego me fui dando cuenta, quizás por la topografía, flora y fauna de mi paisaje, que no estaba escalando la misma montaña. No eran caminos diferentes para llegar a la misma montaña de 3 mil metros de altura. Al éxito algunos llegan de una forma y otros de otra, pero todos llegan a la misma cima. Lo que yo vivía era que me habían cambiado de montaña. El alto rendimiento y ese profesionalismo era una inmensa montaña de 7 mil metros, y la dificulta era aún mayor, y tendría que aprender a no solo hacer treikking sino también a escalar, y en muchas ocasiones a escalar en hielo, era mucho más técnico, con muchas herramientas importantes que yo no tenía para salvar mi vida.

Cuando uno sube mucho, las cosas son aún más difíciles, esa pirámide que nos imaginamos se empieza a angostar, son menos los privilegiados que están ahí, pero la competencia es aún mayor, porque solo lo consigue uno o dos. Haber, como hacerme entender. Entrenar a mi madre que es sedentaria y mejorarle su carrera de 100 metros puede ser sumamente fácil, porque es tan malo su nivel, que no importa que metodología use, ni lo que hagamos, al nunca haber hecho nada es probable que su cuerpo se adapte y rápidamente en vez de tardar 25 seg pueda bajarla a 18 segundos, en pocos meses. Pero en ese mismo ejemplo si tengo que entrenar a Usain Bolt, es probable que deba ser muy preciso en el método de entrenamiento, y necesitar 4 años para poder bajar centésimas de segundos, de 9:45 seg a 9:40 seg. Esto es porque el cuerpo de Usain ya está entrenado casi a su máximo potencial, es muy poco lo que queda por ganar, y esto solo se consigue con mucho esfuerzo. Eso sucede en el alto rendimiento y profesionalismo. Yo subí y mejoré rápidamente, pero cuando se abrieron las nubes y pude ver la cima, me di cuenta a lo que realmente me enfrentaba.

El profesionalismo y excelencia, desde este punto de vista de la pirámide, es algo complejo, que no estuve dispuesto a afrontar. La idea de dedicar tanto tiempo, la idea de alejarme de mis amigos y familia, la idea de que si perdíamos me echaban y el stress psicológico que conlleva esa inestabilidad laboral, la presión constante por ganar de aficionados, jugadores, cuerpo técnico, dirigentes y sponsors no es fácil de llevar, la exposición mediática es linda al inicio, pero luego puede jugarte en contra si uno no sabe manejar su privacidad. Observar que la cumbre está cerca pero no tanto, que ya llegas con tus piernas cansado por todo el camino recorrido, también juega en contra, saber que aún queda la peor parte, porque todos lo dicen, “lo difícil no es llegar sino mantenerse”, entonces ¿cuánto tiempo seré capaz de mantenerme? ¿mantenerme depende solo de mí o de otros factores que yo no puedo controlar?

Si, tuve la oportunidad, y no la tomé. ¿Me siento mal con eso? ABSOLUTAMENTE NO. Porque decidí tomar el otro camino de la excelencia:

“La auténtica tarea moral es llegar a ser todo lo que puedo ser, siendo lo que soy”

No era para mí ese camino, y no está mal darse cuenta y retroceder unos pasos y tomar el otro camino, quizás eso me salvó la vida. Aun mantengo las esperanzas de experimentar ese profesionalismo y alto rendimiento, pero nunca dejando de ser quien soy, uno debe acomodar bien sus prioridades a la hora de elegir.

Tuve un entrenador, que dirigía la primera del club, cuando yo arribé a trabajar en las formativas, una de las primeras charlas que tuvimos fue respecto a qué considerábamos ser profesional. Yo quería ser profesional del basquetbol y vivir de ello. Ese docente me dio un punto de vista, el cual hice propio desde entonces. Ser profesional y vivir de algo son cosas diferentes, ser profesional es siempre hacer las cosas con un amor tal, con una pasión tal, que nos lleve a buscar hacerlo siempre lo mejor posible y mejorando continuamente. Yo creo en eso. No importa tu edad, ni en qué categoría te encuentres, no importa en qué nivel de competencia te desenvuelvas, no importa el cargo que ocupes, ni el club al que pertenezcas, uno puede ser profesional en la búsqueda de excelencia en cada una de sus acciones. Cuando eres responsable y llegas un rato antes al entrenamiento para estar absolutamente reparado al momento del inicio, cuando te quedas un rato más entrenando tus debilidades, cuando ves videos, conferencias y clínicas buscando hacer las cosas mejor, cuando eres autocritico y abierto a las sugerencias de otros, cuando esa responsabilidad y respeto que debes tener por lo que haces y por quienes comparten lo que tú haces supera las líneas del campo de juego o el ámbito donde lo haces, y lo manifiestas en todos los planos de tu vida, las 24 hs y los 7 dias de la semana. Eso es ser profesional, eso es estar en el sendero de la excelencia.

Desde aquella incursión en el profesionalismo y el rendimiento, estoy implementado este camino. Existe un vocablo japonés, “Kaisen”, hace referencia a la mejora continua, y lo llevo escrito en mis cuadernos, en mis carpetas y hasta en mi refrigerador. Todos los días debo ser mejor que el anterior, debo aprender algo nuevo, y debo enseñar algo nuevo. A lo largo de mis capacitaciones, he escuchado a muchos autores, a grandes profesionales definir el éxito, la excelencia, y fui armando mi propia idea, basado en el vocablo kaisen.  Esta ecuación la acuñe una noche previa a una disertación, como no me gusta hablar de éxito, porque solo parece ser exitoso quien llega a una meta realmente grande e inalcanzable para la gran mayoría, prefiero hablar de progreso como sinónimo de éxito, porque hace referencia a cada pequeño paso que logras avanzar, hace referencia también al proceso, hace referencia a que la meta no es estanca y que una vez alcanzada se termina el juego, sino por el contrario, al conseguir la meta empieza lo difícil que es mantenerse en ese nivel, y siempre, se puede seguir mejorando.

PROGRESO= Motivación + Tiempo + Oportunidad

P = M + (Repetición + Corrección) + Op.

El progreso necesita mucha motivación para que me movilice a realizar muchas repeticiones y recibir muchas correcciones para mejorar, y nunca perder la pasión por lo que hago. Esas repeticiones y correcciones indefectiblemente necesitan tiempo de práctica. Y, por último, de nada serviría un hombre motivado que se pasó toda la vida practicando y mejorando, si al fin de cuentas nunca tiene la oportunidad de practicar, de poner en juego todo lo aprendido. El saber, sin saber hacer, solo queda en un plano mental que de poco sirve.

Por eso recomiendo “Ser Entrenador: entrenar y entrenarse para la excelencia”, nunca olviden que no puedo transmitir algo que no soy, porque uno enseña con el ejemplo.

 


Ruiz, Juan Manuel
Prof. Lic. Mgter.  en Educación Física

En este mundo donde abunda la información me pregunto… ¿por dónde comienzo?

 

Vivir los tiempos que hoy vivimos es una paradoja constante, ocupados en ser mejor que el otro, en crecer como profesional, en sentirse auto suficiente, en ser el mejor de la clase, en ser feliz, etc. Nos sumergimos cada vez más en la información reinante que nos brindan las redes sociales, los medios de comunicación y la globalidad de internet, sin comprender que aquellas personas que tenemos del otro lado quieren siempre lo mismo, CAPTAR TU ATENCIÓN.

“Si hay algo que se va y no regresa, ese es el tiempo”, dice el refrán, y cuando digo que alguien quiere captar tu atención, lo que quiere realmente es TU TIEMPO.

Mejorar nuestra especie tal vez sea la meta de la humanidad, y si quieres colaborar en eso, es inevitable pensar en que todos los días tienes que ser un poco mejor. Pero mejorar no es tan sencillo, sobre todo cuando estamos decididos a realizar una determinada actividad (Carrera profesional, Estudios, Deportes, etc), porque esa elección que hicimos nos ocupará nuestro bien más preciado, EL TIEMPO, y aquí viene la parte más importante de tu progreso: LA ORGANIZACION de TU TIEMPO.

Uno de los aspectos más determinantes en el crecimiento de una persona es la utilización de cada minuto del día, aspecto muy fácil de desviar con la influencia informática actual. Entonces, si todavía tienes tiempo para estar en redes sociales más de la cuenta o en internet leyendo cosas que no te hacen mejor, es momento de replantear tus objetivos y organiza tu tiempo.

Para optimizar el rendimiento de nuestro tiempo y energía, será útil establecer cuáles serán nuestros objetivos, como vamos a lograrlos y cuando queremos alcanzarlos. A partir de este momento, se trata de organizar bien el día para ser mejor. Si nos situamos en una semana cualquiera, será útil para tu crecimiento que destines un día a hacer nada, ¡Sí! A nada. Porque ese será tu momento de descanso. Los 6 días restantes deben estar organizados de una manera que te resulte cómoda, que no genere agotamiento, que tenga variedad para no aburrirte, y en donde tengas espacios para tus obligaciones.

Otro de los aspectos que considero sumamente importante es LA SELECCIÓN DE LA INFORMACIÓN. Durante nuestra vida y en nuestra vida profesional aparecen momentos diferentes y debemos elegir bien cuál es el aspecto que queremos desarrollar. Aquí los plazos deben ser largos, porque aprender un idioma, un programa informático, o mejorar un gesto técnico deportivo llevan tiempo. Lo que debes tener en cuenta es que cuando eliges algo a potenciar hay otros aspectos que quedan de lado, y muchas veces nos sentimos mal porque no estamos desarrollando todo. El punto es que no se puede desarrollar todo al mismo tiempo, el aprendizaje es secuencial y debemos generarlo de manera tal que, lo que adquirimos, quede para siempre.

Si realmente quieres sacar provecho a los tiempos modernos de abundancia de información, la clave es ORGANIZAR TU TIEMPO y SELECCIONAR LA INFORMACION.

Espero sea de utilidad lo que acabas de leer, mi objetivo ha sido que tu tiempo haya sido bien utilizado y que puedas llevarte de aquí algunos tips para ser mejor.

Saludos y gracias!

 Prof. Sebastián Figueredo
Ex Asistente Principal Club Atlético Boca Jr.
Liga Nacional de Básquetbol, Argentina

En los tiempos actuales que transcurren, con la llegada de la pandemia del COVID-19 a la Argentina, y la instauración de la cuarentena obligatoria, mucha gente vio afectada su nutrición y alimentación diaria. Esa alimentación, que ya por si sola era dificultosa de llevar adelante en los días de normalidad, sufrió un duro revés con esta situación.

Muchos realizan dietas de adelgazamiento, pero son más aun los que realizan dietas naturistas, como uno más de los ingredientes de llevar una vida con hábitos saludables.

En primer lugar, se vio afectado la actividad física llevada a cabo por las personas, así fuese que realizaran actividad física regularmente o simplemente aquella actividad del día a día. Si bien son inmensas las posibilidades que el internet nos arroja para realizar actividad en casa, la realidad es que no todos disponen de elementos para cumplir con los ejercicios, muchos optan por actividades con el propio peso corporal, pero también es una realidad que la motivación cae al no estar en un grupo, al no pasar ese momento de distracción en un ambiente donde todos traspiren, quizás con música, o al aire libre, dedicado exclusivamente a ejercitarse. En muchos hogares los hijos menores hacen imposible que se dedique una hora de actividad, las interrupciones son la orden del día, y el despeje mental imposible. El celular o la computadora suenan marcando la entrada de un mensaje, atenderlo alarga las pausas dispuestas por el entrenador personal o por el programa de las plataformas virtuales que sigo. El llamado del esposo o esposa que necesitan algo, el niño que se atraviesa, o que quiere jugar con uno, y ni hablar de si tienes una mascota que también quiere usarte la colchoneta para dormir su siesta.

La salud mental se ve sacudida, las noticias solo hablan de una cosa, y nunca son buenas. Atrincherado en cuatro paredes se consuela con mirar por la ventana pasar algún vecino a las compras. Todo eso socava la tranquilidad mental y cada día que pasa suma más estrés: “hasta cuando estaremos así”, piensa uno.

Luego la otra pata de nuestro bienestar, el físico. Se empieza a ver, luego de una semana sin el adecuado ejercicio físico, la pérdida de masa muscular, la pérdida de capacidad aeróbica, etc. Entonces se entra en una especie de auto-flagelo por realizar más actividad de la que antes hacíamos, sin encontrar grandes resultados, ya que antes si asistíamos a un gimnasio teníamos a disposición varios cientos de kilos de mancuernas y discos para ejercitarnos, y ahora nos debemos consolar con alguna banda elástica (si es que tenemos), la cual no significa ni el 10% de lo que realizabamos.  Si antes corríamos kilómetros, ahora solo nos movemos algunos cuantos cientos de metros y ya estamos mareados por dar vuelta a la cocina, acelerar en el pasillo y girar en el patio. Es monótono, no es lo mismo. Y al cabo de algunos días, es probable que nos haya ganado la batalla el sillón y las nuevas propuestas de series que han salido por netflix.

Entonces nos queda un único bastión para auto-convencernos que aún podemos dar batalla: La Alimentación. Y nos repetimos una y otra vez que no engordaremos, cueste lo que cueste, eso no sucederá. Pero antes quizás almorzabas en la oficina, te llevabas tu vianda, estaba todo medido. O quizás almorzabas en tu casa solo porque tu pareja tenía horarios diferentes, o almorzaban juntos pero rápido, porque después se continuaba la rutina del trabajo. Ahora, uno pierde la noción de qué día es. He visto conocidos que parece que viven en domingo permanentemente, asados todos los días. Los almuerzos son tranquilos, hay tiempo para repetirse un plato más, hay tiempo para hacer asado todos los días, o elaborar unas buenas pastas con tuco casero (obvio acompañado de pan para soparlo en esa salsa). Y en las tardes, no hay nada que nos distraiga, y cada media hora, en el aburrimiento, y entre serie y serie, uno tropieza con la misma piedra una y otra vez: la heladera. Pasea por el comedor, luego por el patio, mira de reojo la cocina, pero se repite que este día ganará una batalla y evita la comida. Con el transcurrir de las horas, y ver por las redes sociales la tentación de que todos los conocidos empiezan a exhibir las deliciosas comidas, uno cae en las garras desbordadas de la ansiedad y el hambre, y piensa: “bueno, no puedo hacer lo que me gusta, por lo menos como algo que me gusta, me lo merezco después de tanto esfuerzo”.

 

Entonces, con una mente abarrotada de malas noticias, frustrados por la sesión de ejercicios indoor casero, y aturdidos por las imágenes de comida, perdemos la guerra.

En este escenario desolador, decidimos poner un poco de optimismo y pensar que solo a nosotros nos pasa. Olvidada detrás de una bandeja de desayuno, como si hiciese años que estaba perdida, encontramos una pequeña bolsa, en su interior parece haber rastros de tutucas, y por fuera observamos la marca de esa dietética la cual visitábamos asiduamente. Es por ello que decidimos charlar con una dietética de renombre, no solo por su trayectoria (quizás una de las más antiguas de la provincia, y por qué no del país), sino también por la calidad de productos y la atención que ha demostrado todo este tiempo.

Nos referimos a la Dietética Montevideo, ubicada en pleno centro mendocino, en la calle por la cual toma su nombre.

Dialogamos y le preguntamos por cómo había influido la cuarentena en sus ventas, si habían notado cambios de conductas en las compras de sus clientes, y qué productos nos podían aconsejar para esta época del año tan especial.

Guillermo, su dueño, nos explica sin ningún problema como vive estos días, y después de presentar su persistente preocupación respecto a mantener abierto el negocio que tanto le costó forjar, y manifestarnos la preocupación por las más de 15 familias que dicho negocio sustenta, es que nos comenta que días antes que se anunciara la cuarentena obligatoria, ya la gente presumía lo que se podía avecinar, y las ventas se incrementaron casi al doble, pero luego, una vez implementado la  obligatoriedad, y por su ubicación céntrica donde se hace difícil el acceso de gente, éstas ventas se resintieron en demasía, manteniendo el mayor caudal a base de envíos a domicilio y deliverys.

Explica: “La modalidad de la venta cambió, ahora no podemos aprovechar la atención personalizada que siempre realizamos, nuestros clientes suelen acercarse a buscar productos por consejos de nutricionistas, especialistas o doctores, traen interrogantes, necesitan ver lo que van a comprar, y que le expliquemos cómo tomarlo, cómo prepararlo, qué otros productos suplementan esos beneficios, en fin, ahora todo es diferente.”

Nosotros: – Seguramente cambiaron algo en cuanto a la forma de ingresar al local.

G: – “si, la conducta de la venta cambió demasiado, la atención es más ligera, la venta es rápida y apurada. Tomamos todos los recaudos necesarios para nuestros vendedores, como el uso de guantes, barbijos y alcohol en gel; la gente espera afuera en fila con una distancia grande. Se les pregunta que llevarán, muchos lo traen anotado, en caso de no conocer los productos el vendedor ingresa y se los acerca afuera, y cuando se concreta la venta se les acerca afuera el posnet o el ticket.”

Nosotros: -En cuanto a los productos más buscados ¿Cuáles son?

G: – “Aumentó la venta de cereales, legumbres, frutos secos y harinas. Mucha gente que compra panes integrales decidieron hacerlos ellos mismos ya que las panaderías no tienen delivery en su mayoría.”

“También se busca muchos productos que ayudan a reforzar las defensas del organismo como los propóleos, la miel de abeja, y el polen, sumado a los comprimidos de Vitamina C, el Magnesio, y la Equinacea. Todos ellos con algún beneficio antibacteriano, antibióticos, y que ayudan a prevenir resfríos y gripes, adelantándose a los fríos que se vienen, ya que al ser productos naturales necesitan un tiempo de ingesta para notar sus beneficios.”

“Se dejaron de comprar artículos más superfluos como la cosmética, comprimidos de carotenos, colágeno, y algunos otros”

En conclusión, nuestros hábitos no solo cambiaron dentro de casa, también cuando salimos de ella a realizar compras, la batalla está librada, y seguramente dure el resto del año, porque los kilos de más y el estado físico perdido, demandará su tiempo para ser recuperado, esperemos lograrlo para el próximo verano. Un verano que nos encuentre libres de esos kilitos, libre de reclusión en nuestros hogares, con nuestra rutina retomada y con el coronavirus controlado.

Sé que es mucho pedir, pero es lo único que me mantiene las esperanzas, pensar una humanidad mejor, más solidaria, y con una guerra más por nuestra extinción superada.

Saludos

 

AFERyS CEO and Founder

Mgter. Ruiz, Juan Manuel