Buenos días amantes de las matemáticas, pero también a aquellos que no les simpatizaban mucho en la secundaria. Este artículo es para hacer un breve repaso por las ecuaciones más importantes que seguramente en algún momento nos enseñaron, pero quizás no recordemos, ya sea porque no supimos captar el mensaje, o porque justo el día que explicaron no asistimos a clases.

Es muy común que los adolescentes y algunos niños también, empiecen a cuestionarse el valor de las cosas que se les enseñan en las escuelas. La pregunta clásica que nunca pasa de moda es: ¿esto para que me va a servir en la vida?, pregunta que muchas veces deja sin habla a docentes o con la lengua enrollada de tanto buscar responderla. Pero no cuestionaremos le valor de los aprendizajes, porque desde mi punto de vista, todo aprendizaje sirve, aunque no te des cuenta para qué hoy en día, quizás si lo descubras más adelante.

A lo largo de mi cortísima experiencia en el mundo profesional, he tenido una virtud, siempre me gustó aprender, por lo que compensaba mi juventud, con mucha lectura, luego con muchos cursos, clínicas y seminarios a los que asistía, con una continuidad en mis estudios (nunca he dejado un año sin estar estudiando alguna carrera) y, hoy en día ya con familia donde los tiempos apremian, apoyándome en el internet para escuchar conferencias y debates mientras voy al trabajo. Si bien siempre me gustaron las matemáticas, terminé alejándome un poco de las ciencias duras y estudié educación física. A pesar de esto, siempre me han llamado la atención las matemáticas, por ser precisas, sin rodeos, e intentar de responder a cuestiones difíciles de forma concisa y corta. Las ecuaciones en particular, eran una manera resumida de explicar todo un teorema que escondía todo un pensamiento filosófico detrás. Así que cada vez que algún disertante, docente o expositor mencionaba alguna ecuación para referirse a algo las anotaba.

Hoy les quiero mostrar solo algunas, aquella que me gustaron porque son ecuaciones que intentan resolver las dudas más grandes de la humanidad, como la vida y la felicidad. Además les puedo asegurar que algunas serán divertidas, otras confusa, y otras centro de debate dentro de la familia.

 

“Las ecuaciones son más importantes para mí, porque la política es para el presente, pero una ecuación es algo para la eternidad” (Albert Einstein)

 

Empecemos viendo algunas ECUACIONES que nos servirán para toda la vida.

ECUACIÓN:

VIDA + AMOR = FELICIDAD

Una vida con amor, nos da felicidad.

VIDA – AMOR = TRISTEZA

Una vida sin amor, es una vida triste.

Si tomamos las dos afirmaciones, el amor se anula, porque en algunos momentos es positivo y en otros es negativo, quedando:

2 VIDAS= FELICIDAD Y TRISTEZA

O sea, cuando dos vidas se unen, pasan momentos de felicidad, pero también de tristeza, la convivencia no es todo color de rosas.

Si despejamos el 2, porque todo lo que nos sucede y lo que tenemos debemos compartirlo queda de la siguiente manera:

VIDA = (FELICIDAD´+ TRISTEZA) / 2

VIDA = ½ FELICIDAD + ½ TRISTEZA

Nos queda la verdadera vida: Lo bueno de todo, es que, al estar conviviendo con otro, las tristezas y alegrías se comparten, son de ambos, por eso se dividen por 2, y solo percibimos la mitad de tristeza que si estuviésemos solos y  sin amor.

 

ECUACION: 

La Ecuación de la VIDA (L’ÉQUATION AFRICAINE). YASMINA KHADRA

Desde una visión un poco más romántica, la vida es el amor que podemos recibir y dar en el diferencial de tiempo que va desde nuestro nacimiento al día de nuestra muerte.

 

ECUACION:

VEJEZ = PROYECTOS – RECUERDOS

En el momento que empiezas a carecer de proyectos y de encontrarte en las conversaciones repitiendo historias o recordando acontecimientos, más que hablando de lo que podrías hacer, entonces te tengo que decir que ya estás entrando en tu vejez.

 

ECUACION:

ECUACION DE LA CONFIANZA PERSONAL

CONFIANZA =  IDENTIDAD  +  REPUTACION

C= (IMAGEN + OPINION) + REPUTACION

C= ((PERCEPCION + MENTE) + OPINION) + REPUTACION

C= ((PERCEPCION + MENTE) + OPINION) + (IDENTIDAD + TIEMPO)

Si se sostienen los mismos estímulos al mismo receptor durante algún tiempo, entonces la opinión acerca del emisor se arraiga de tal forma que configura la reputación.

La reputación es la opinión que la gente tiende de una persona o cosa, su fama o concepto.

“Como te ven te tratan”, decía Mirta Legrand (conductora de televisión argentina) Nos perciben, se hacen una idea nuestra (un concepto) y generan una opinión que pueden difundir con otras personas.  Al fin y al cabo, es tu identidad la que te define, y te brinda la confianza. Si eres autentico, si actúas en consecuencia de lo que dices ser y piensas, tanto las demás personas como tú mismo, empezaran a creer en ti.

 

ECUACION: DEL APRENDIZAJE

Para decir que he aprendido un contenido, o he tenido un aprendizaje de vida, debo saber algo, pero también poder aplicar eso que se a una situación cotidiana, y para ello debo internalizarlo, hacer mío ese conocimiento y comenzar a ponerlo en práctica, debo querer hacerlo.

ECUACION:

El valor de una persona, por Victor Küppers, en TEDx Andorra la Vella

V= (C + H) x A

En consonancia con la ecuación anterior, ell valor de la persona se debería medir según sus conocimientos (saber), más sus habilidades (hacer) y multiplicado por su actitud (querer), porque la actitud es lo más importante.

 

ECUACION:

El Fuerza de Una persona:

F= Masa x Aceleración

La fuerza que tengas, tu vitalidad, dependerá de muchas cosas, entre ellas de tu liderazgo, convicción y lo decidido que estés en buscar tus objetivos. Masa hace referencia a todo lo que acumulas de conocimiento, de experiencia, tus costumbres, tu historia, exactamente todo eso que te define y que construye tu ser. Aceleración es la velocidad con la que te adaptas a los cambios. Cuanto más tiempo pases haciendo lo mismo, he incrementado tu masa, también deberás desarrollar mayores aceleraciones para cambiar.

 

ECUACION:

Teoría de la Expectativas de Victor Vroom

Motivación= Meta * Medios * Expectativa positiva  * (Esfuerzo/Valor)

 

La Motivación dependerá de que tan clara sea la meta, de los medios que necesito para conseguir la meta, una expectativa favorable de alcanzar la meta y una relación entre el gasto energético y esfuerzo a realizar versus el valor individual y social del objetivo final; o sea cuanto esfuerzo estoy dispuesto a hacer según qué tan importante considero el objetivo.

 

Algunas ecuaciones chicas: 

EMOCION= Energía + Movimiento

VOCACION = Placer / Dolor

ALEGRIA = Amor – miedo

ANSIEDAD = Incertidumbre * impotencia

DECEPCIÓN= Expectativas – Realidad

CELOS = Desconfianza / Autoestima

ENVIDIA = (Orgullo + vanidad) / Bondad

 

ECUACIONES DE FELICIDAD:

ECUACION:

FELICIDAD = QUERER LO QUE TENGO / TENER LO QUE QUIERO

 

ECUACION:

La Felicidad por Harold Yusit Gamero Maldonado

F = REALIZADO / ESPERADO

Es una visión menos hedonista, en ella todo ser resume a la recompensa que recibimos por nuestros actos, si están más o menos próximos a lo que esperábamos como retribución. Así, si realizamos algún gesto, sin esperar nada a cambio, cualquier recompensa recibida nos realizaría inmensamente felices.

ECUACION: 

FELICIDAD= R + C + V

Donde “R” representa un 50% del total de la Felicidad y se refiere al rango fijo de felicidad determinado genéticamente. La “C” representa un 10% del total de la felicidad y son nuestras circunstancias vitales como dinero, salud, etc. Y la “V” que representa el 40% restante, y que son las Variables Voluntarias como la actitud, la fortaleza psicológica, etc.

 

ECUACIONES DE ÉXITO

ECUACION:

RESULTADO = C * EA * EE * ET

Resultados = Compromiso x Esfuerzo Aprender x Esfuerzo Entrenar x Esfuerzo Trabajar

Para obtener resultados satisfactorios, no queda otra que estar comprometido con esforzarte, y mucho. Todo se resume en cuanto esfuerzo dediques a aprender, de todo y de todos; cuanto esfuerzo dediques a entrenar y aplicar eso que aprendiste, a practicar y a equivocarte; y cuanto esfuerzo le pongas a trabajar sobre ese conocimiento para mejorarlo.

 

“Algunos triunfan porque están destinados a hacerlo, 

la mayoría por estar decidido a hacerlo” 

(Anatole France)

 

ECUACIÓN:

Éxito de la oralidad = (3C + i) X A

Tu discurso o presentación debe ser clara, concisa, y creíble. Además, debe ser irrefutable y contener una actitud en toda tu comunicación verbal y no verbal que posee al auditorio.

ECUACIÓN:

Según esta ecuación, lo que realmente sorprende es la concepción temporal del éxito, porque si nos guiamos por la ubicación que le dan al tiempo, frente a dos sujetos que persiguen el mismo objetivo, quien tarde menos tiempo en conseguirlo, debería ser más exitoso.

ECUACION: 

Éxito= SABER + QUERE+ PODER

Hay alguna otra ecuación similar, pero sustituyen el hacer, por el poder. Consideran que para hacer algo se debe poder, ya sea desde el significado de la palabra tomada como verbo o como sustantivo.

Éxito= E * Sh

Donde “E” es la energía colocada en el objetivo perseguido, y “Sh” es saber hacer (Knowhow)

 

ECUACION: 

PROGRESO= M + T + Op

P= M + (REP + CORR) + Op

Esta ecuación la acuñe una noche previa a una disertación, como no me gusta hablar de éxito, porque solo parece ser exitoso quien llega a una meta realmente grande e inalcanzable para la gran mayoría, prefiero hablar de progreso, porque hace referencia a cada pequeño paso que logras avanzar, hace referencia también al proceso, hace referencia a que la meta no es estanca y que una vez alcanzada se termina el juego, sino por el contrario, al conseguir la meta empieza lo difícil que es mantenerse en ese nivel.

El progreso necesita mucha motivación para que me movilice a realizar muchas repeticiones y recibe correcciones para mejorar. Esas repeticiones y correcciones indefectiblemente necesitan tiempo de práctica. Y, por último, de nada serviría un hombre motivado que se pasó toda la vida practicando y mejorando, si al fin de cuentas nunca tiene la oportunidad de practicar, de poner en juego todo lo aprendido. El saber sin saber hacer, solo queda en un plano mental que de poco sirve.

“La auténtica tarea moral es llegar a ser todo lo que puedo ser, siendo lo que soy”

Espero que les haya llamado la atención alguna, y les despierte la intención de generar su propia ecuación de la felicidad, de la vida, del éxito, de cómo mantener la familia unida, etc.

Saludos.

 


Mgter. Ruiz, Juan Manuel
CEO and Founder AFERyS

Hay ámbitos, como por ejemplo en el escolar, donde cuando hablo de excelencia, no soy muy bien visto, pero como educadores y motivadores, ¿por qué no buscar la excelencia, entendiéndola como lo mejor que pueda ser en lo que quiera hacer? Es bueno mostrarles a los niños un faro en la lejanía del horizonte, es bueno tener modelos a seguir, y es bueno mantener los sueños de los niños, aunque sabemos que los objetivos deben ser alcanzables porque si no el niño se frustra al percibirlos inalcanzables, pero también se puede frustrar si no le damos la posibilidad de luchar por sus sueños y se los destruimos desde el primer día, o si no los motivamos a buscar los caminos para desplegar todo su potencial.

Acaso alguien sabe ¿cuándo es el momento justo de decirle a un niño que su sueño no es para él y que por más esfuerzo que realice no lo logrará? ¿Existe ese momento o simplemente sucede? ¿es necesario decirle o es mejor dejar que solo lo vaya descubriendo?

Por mi parte, cuando se habla de “excelencia deportiva” me da una perspectiva acotada de la persona a la cual nos referimos, ya que significa que es excelente únicamente en el deporte, pero no sabemos si lo es en otras facetas de su vida. Con el paso del tiempo, con más experiencia, y escuchando a grandes educadores, he ido adoptando para mí, como para con mis estudiantes o jugadores, el término “Excelencia en el deporte”, o sea, esa persona es excelente y lo aplica en el deporte. Siempre les digo, que deben intentar de ser excelentes en lo que hacen, en cualquier área de sus vidas, deben intenta de ser el mejor amigo, el mejor hermano, el mejor hijo, el mejor estudiante y también el mejor jugador. La excelencia, es una actitud, y como todas las actitudes, se construyen por hábitos, y éstos son meramente acciones que se deben repetir mucho para adoptarlas y automatizarlas.

La concepción de profesionalismo, en donde se considera una pequeña elite competitiva de alto rendimiento, en donde se vive de eso y se es bien remunerado, es una concepción que describo como: “El lugar al cual todos aspiran de llegar, pero pocos se animan a estar”.

Yo mismo lo viví. Soy profesor de educación física, ligado al baloncesto, que después de mis estudios me especialicé en alto rendimiento deportivo, estudiando una licenciatura, luego un pos-título y dos maestrías. Mi sueño siempre fue llegar a ese alto rendimiento. En mi ciudad solo había un equipo en lo más cercano al profesionalismo. Pero perseverando ingresé en ese club, primero como entrenador de mini básquet, luego de formativas, mientras colaboraba ad honorem en algunos encuentros de locales del platel profesional. Y llegó un día que fui reclutado para ser el preparador físico del platel, al año siguiente el platel ascendió a la segunda categoría de nivel nacional, en la cual participé como asistente técnico. En el transcurso de esos años recibí ofertas de irme a otros clubes siendo parte de ese cuerpo técnico, y algo que nunca conté a nadie, también recibí llamados para coordinar clubes en el exterior del país. Se me estaban abriendo las puertas, el camino para llegar donde siempre quise estar, para lo que vivía preparándome, y créanme que una parte de mí sí se sentía preparada, y a una buena edad.

El alto rendimiento no es subir una montaña y tomar un camino más difícil, de mayor exigencia. Eso era lo que pensaba. Pensaba que estaba subiendo una montaña, al igual que mis ex colegas del profesorado, que simplemente cada uno hacia su camino según a donde quisiera llegar, entonces si quería llegar un poco más alto debía tomar el sendero de la izquierda, mientras otros tomaban el de la derecha. Les digo, lo que si es cierto, el camino es difícil, es de mucho esfuerzo, y por momento de muchos sacrificios. Pero luego me fui dando cuenta, quizás por la topografía, flora y fauna de mi paisaje, que no estaba escalando la misma montaña. No eran caminos diferentes para llegar a la misma montaña de 3 mil metros de altura. Al éxito algunos llegan de una forma y otros de otra, pero todos llegan a la misma cima. Lo que yo vivía era que me habían cambiado de montaña. El alto rendimiento y ese profesionalismo era una inmensa montaña de 7 mil metros, y la dificulta era aún mayor, y tendría que aprender a no solo hacer treikking sino también a escalar, y en muchas ocasiones a escalar en hielo, era mucho más técnico, con muchas herramientas importantes que yo no tenía para salvar mi vida.

Cuando uno sube mucho, las cosas son aún más difíciles, esa pirámide que nos imaginamos se empieza a angostar, son menos los privilegiados que están ahí, pero la competencia es aún mayor, porque solo lo consigue uno o dos. Haber, como hacerme entender. Entrenar a mi madre que es sedentaria y mejorarle su carrera de 100 metros puede ser sumamente fácil, porque es tan malo su nivel, que no importa que metodología use, ni lo que hagamos, al nunca haber hecho nada es probable que su cuerpo se adapte y rápidamente en vez de tardar 25 seg pueda bajarla a 18 segundos, en pocos meses. Pero en ese mismo ejemplo si tengo que entrenar a Usain Bolt, es probable que deba ser muy preciso en el método de entrenamiento, y necesitar 4 años para poder bajar centésimas de segundos, de 9:45 seg a 9:40 seg. Esto es porque el cuerpo de Usain ya está entrenado casi a su máximo potencial, es muy poco lo que queda por ganar, y esto solo se consigue con mucho esfuerzo. Eso sucede en el alto rendimiento y profesionalismo. Yo subí y mejoré rápidamente, pero cuando se abrieron las nubes y pude ver la cima, me di cuenta a lo que realmente me enfrentaba.

El profesionalismo y excelencia, desde este punto de vista de la pirámide, es algo complejo, que no estuve dispuesto a afrontar. La idea de dedicar tanto tiempo, la idea de alejarme de mis amigos y familia, la idea de que si perdíamos me echaban y el stress psicológico que conlleva esa inestabilidad laboral, la presión constante por ganar de aficionados, jugadores, cuerpo técnico, dirigentes y sponsors no es fácil de llevar, la exposición mediática es linda al inicio, pero luego puede jugarte en contra si uno no sabe manejar su privacidad. Observar que la cumbre está cerca pero no tanto, que ya llegas con tus piernas cansado por todo el camino recorrido, también juega en contra, saber que aún queda la peor parte, porque todos lo dicen, “lo difícil no es llegar sino mantenerse”, entonces ¿cuánto tiempo seré capaz de mantenerme? ¿mantenerme depende solo de mí o de otros factores que yo no puedo controlar?

Si, tuve la oportunidad, y no la tomé. ¿Me siento mal con eso? ABSOLUTAMENTE NO. Porque decidí tomar el otro camino de la excelencia:

“La auténtica tarea moral es llegar a ser todo lo que puedo ser, siendo lo que soy”

No era para mí ese camino, y no está mal darse cuenta y retroceder unos pasos y tomar el otro camino, quizás eso me salvó la vida. Aun mantengo las esperanzas de experimentar ese profesionalismo y alto rendimiento, pero nunca dejando de ser quien soy, uno debe acomodar bien sus prioridades a la hora de elegir.

Tuve un entrenador, que dirigía la primera del club, cuando yo arribé a trabajar en las formativas, una de las primeras charlas que tuvimos fue respecto a qué considerábamos ser profesional. Yo quería ser profesional del basquetbol y vivir de ello. Ese docente me dio un punto de vista, el cual hice propio desde entonces. Ser profesional y vivir de algo son cosas diferentes, ser profesional es siempre hacer las cosas con un amor tal, con una pasión tal, que nos lleve a buscar hacerlo siempre lo mejor posible y mejorando continuamente. Yo creo en eso. No importa tu edad, ni en qué categoría te encuentres, no importa en qué nivel de competencia te desenvuelvas, no importa el cargo que ocupes, ni el club al que pertenezcas, uno puede ser profesional en la búsqueda de excelencia en cada una de sus acciones. Cuando eres responsable y llegas un rato antes al entrenamiento para estar absolutamente reparado al momento del inicio, cuando te quedas un rato más entrenando tus debilidades, cuando ves videos, conferencias y clínicas buscando hacer las cosas mejor, cuando eres autocritico y abierto a las sugerencias de otros, cuando esa responsabilidad y respeto que debes tener por lo que haces y por quienes comparten lo que tú haces supera las líneas del campo de juego o el ámbito donde lo haces, y lo manifiestas en todos los planos de tu vida, las 24 hs y los 7 dias de la semana. Eso es ser profesional, eso es estar en el sendero de la excelencia.

Desde aquella incursión en el profesionalismo y el rendimiento, estoy implementado este camino. Existe un vocablo japonés, “Kaisen”, hace referencia a la mejora continua, y lo llevo escrito en mis cuadernos, en mis carpetas y hasta en mi refrigerador. Todos los días debo ser mejor que el anterior, debo aprender algo nuevo, y debo enseñar algo nuevo. A lo largo de mis capacitaciones, he escuchado a muchos autores, a grandes profesionales definir el éxito, la excelencia, y fui armando mi propia idea, basado en el vocablo kaisen.  Esta ecuación la acuñe una noche previa a una disertación, como no me gusta hablar de éxito, porque solo parece ser exitoso quien llega a una meta realmente grande e inalcanzable para la gran mayoría, prefiero hablar de progreso como sinónimo de éxito, porque hace referencia a cada pequeño paso que logras avanzar, hace referencia también al proceso, hace referencia a que la meta no es estanca y que una vez alcanzada se termina el juego, sino por el contrario, al conseguir la meta empieza lo difícil que es mantenerse en ese nivel, y siempre, se puede seguir mejorando.

PROGRESO= Motivación + Tiempo + Oportunidad

P = M + (Repetición + Corrección) + Op.

El progreso necesita mucha motivación para que me movilice a realizar muchas repeticiones y recibir muchas correcciones para mejorar, y nunca perder la pasión por lo que hago. Esas repeticiones y correcciones indefectiblemente necesitan tiempo de práctica. Y, por último, de nada serviría un hombre motivado que se pasó toda la vida practicando y mejorando, si al fin de cuentas nunca tiene la oportunidad de practicar, de poner en juego todo lo aprendido. El saber, sin saber hacer, solo queda en un plano mental que de poco sirve.

Por eso recomiendo “Ser Entrenador: entrenar y entrenarse para la excelencia”, nunca olviden que no puedo transmitir algo que no soy, porque uno enseña con el ejemplo.

 


Ruiz, Juan Manuel
Prof. Lic. Mgter.  en Educación Física

En este mundo donde abunda la información me pregunto… ¿por dónde comienzo?

 

Vivir los tiempos que hoy vivimos es una paradoja constante, ocupados en ser mejor que el otro, en crecer como profesional, en sentirse auto suficiente, en ser el mejor de la clase, en ser feliz, etc. Nos sumergimos cada vez más en la información reinante que nos brindan las redes sociales, los medios de comunicación y la globalidad de internet, sin comprender que aquellas personas que tenemos del otro lado quieren siempre lo mismo, CAPTAR TU ATENCIÓN.

“Si hay algo que se va y no regresa, ese es el tiempo”, dice el refrán, y cuando digo que alguien quiere captar tu atención, lo que quiere realmente es TU TIEMPO.

Mejorar nuestra especie tal vez sea la meta de la humanidad, y si quieres colaborar en eso, es inevitable pensar en que todos los días tienes que ser un poco mejor. Pero mejorar no es tan sencillo, sobre todo cuando estamos decididos a realizar una determinada actividad (Carrera profesional, Estudios, Deportes, etc), porque esa elección que hicimos nos ocupará nuestro bien más preciado, EL TIEMPO, y aquí viene la parte más importante de tu progreso: LA ORGANIZACION de TU TIEMPO.

Uno de los aspectos más determinantes en el crecimiento de una persona es la utilización de cada minuto del día, aspecto muy fácil de desviar con la influencia informática actual. Entonces, si todavía tienes tiempo para estar en redes sociales más de la cuenta o en internet leyendo cosas que no te hacen mejor, es momento de replantear tus objetivos y organiza tu tiempo.

Para optimizar el rendimiento de nuestro tiempo y energía, será útil establecer cuáles serán nuestros objetivos, como vamos a lograrlos y cuando queremos alcanzarlos. A partir de este momento, se trata de organizar bien el día para ser mejor. Si nos situamos en una semana cualquiera, será útil para tu crecimiento que destines un día a hacer nada, ¡Sí! A nada. Porque ese será tu momento de descanso. Los 6 días restantes deben estar organizados de una manera que te resulte cómoda, que no genere agotamiento, que tenga variedad para no aburrirte, y en donde tengas espacios para tus obligaciones.

Otro de los aspectos que considero sumamente importante es LA SELECCIÓN DE LA INFORMACIÓN. Durante nuestra vida y en nuestra vida profesional aparecen momentos diferentes y debemos elegir bien cuál es el aspecto que queremos desarrollar. Aquí los plazos deben ser largos, porque aprender un idioma, un programa informático, o mejorar un gesto técnico deportivo llevan tiempo. Lo que debes tener en cuenta es que cuando eliges algo a potenciar hay otros aspectos que quedan de lado, y muchas veces nos sentimos mal porque no estamos desarrollando todo. El punto es que no se puede desarrollar todo al mismo tiempo, el aprendizaje es secuencial y debemos generarlo de manera tal que, lo que adquirimos, quede para siempre.

Si realmente quieres sacar provecho a los tiempos modernos de abundancia de información, la clave es ORGANIZAR TU TIEMPO y SELECCIONAR LA INFORMACION.

Espero sea de utilidad lo que acabas de leer, mi objetivo ha sido que tu tiempo haya sido bien utilizado y que puedas llevarte de aquí algunos tips para ser mejor.

Saludos y gracias!

 Prof. Sebastián Figueredo
Ex Asistente Principal Club Atlético Boca Jr.
Liga Nacional de Básquetbol, Argentina

En los tiempos actuales que transcurren, con la llegada de la pandemia del COVID-19 a la Argentina, y la instauración de la cuarentena obligatoria, mucha gente vio afectada su nutrición y alimentación diaria. Esa alimentación, que ya por si sola era dificultosa de llevar adelante en los días de normalidad, sufrió un duro revés con esta situación.

Muchos realizan dietas de adelgazamiento, pero son más aun los que realizan dietas naturistas, como uno más de los ingredientes de llevar una vida con hábitos saludables.

En primer lugar, se vio afectado la actividad física llevada a cabo por las personas, así fuese que realizaran actividad física regularmente o simplemente aquella actividad del día a día. Si bien son inmensas las posibilidades que el internet nos arroja para realizar actividad en casa, la realidad es que no todos disponen de elementos para cumplir con los ejercicios, muchos optan por actividades con el propio peso corporal, pero también es una realidad que la motivación cae al no estar en un grupo, al no pasar ese momento de distracción en un ambiente donde todos traspiren, quizás con música, o al aire libre, dedicado exclusivamente a ejercitarse. En muchos hogares los hijos menores hacen imposible que se dedique una hora de actividad, las interrupciones son la orden del día, y el despeje mental imposible. El celular o la computadora suenan marcando la entrada de un mensaje, atenderlo alarga las pausas dispuestas por el entrenador personal o por el programa de las plataformas virtuales que sigo. El llamado del esposo o esposa que necesitan algo, el niño que se atraviesa, o que quiere jugar con uno, y ni hablar de si tienes una mascota que también quiere usarte la colchoneta para dormir su siesta.

La salud mental se ve sacudida, las noticias solo hablan de una cosa, y nunca son buenas. Atrincherado en cuatro paredes se consuela con mirar por la ventana pasar algún vecino a las compras. Todo eso socava la tranquilidad mental y cada día que pasa suma más estrés: “hasta cuando estaremos así”, piensa uno.

Luego la otra pata de nuestro bienestar, el físico. Se empieza a ver, luego de una semana sin el adecuado ejercicio físico, la pérdida de masa muscular, la pérdida de capacidad aeróbica, etc. Entonces se entra en una especie de auto-flagelo por realizar más actividad de la que antes hacíamos, sin encontrar grandes resultados, ya que antes si asistíamos a un gimnasio teníamos a disposición varios cientos de kilos de mancuernas y discos para ejercitarnos, y ahora nos debemos consolar con alguna banda elástica (si es que tenemos), la cual no significa ni el 10% de lo que realizabamos.  Si antes corríamos kilómetros, ahora solo nos movemos algunos cuantos cientos de metros y ya estamos mareados por dar vuelta a la cocina, acelerar en el pasillo y girar en el patio. Es monótono, no es lo mismo. Y al cabo de algunos días, es probable que nos haya ganado la batalla el sillón y las nuevas propuestas de series que han salido por netflix.

Entonces nos queda un único bastión para auto-convencernos que aún podemos dar batalla: La Alimentación. Y nos repetimos una y otra vez que no engordaremos, cueste lo que cueste, eso no sucederá. Pero antes quizás almorzabas en la oficina, te llevabas tu vianda, estaba todo medido. O quizás almorzabas en tu casa solo porque tu pareja tenía horarios diferentes, o almorzaban juntos pero rápido, porque después se continuaba la rutina del trabajo. Ahora, uno pierde la noción de qué día es. He visto conocidos que parece que viven en domingo permanentemente, asados todos los días. Los almuerzos son tranquilos, hay tiempo para repetirse un plato más, hay tiempo para hacer asado todos los días, o elaborar unas buenas pastas con tuco casero (obvio acompañado de pan para soparlo en esa salsa). Y en las tardes, no hay nada que nos distraiga, y cada media hora, en el aburrimiento, y entre serie y serie, uno tropieza con la misma piedra una y otra vez: la heladera. Pasea por el comedor, luego por el patio, mira de reojo la cocina, pero se repite que este día ganará una batalla y evita la comida. Con el transcurrir de las horas, y ver por las redes sociales la tentación de que todos los conocidos empiezan a exhibir las deliciosas comidas, uno cae en las garras desbordadas de la ansiedad y el hambre, y piensa: “bueno, no puedo hacer lo que me gusta, por lo menos como algo que me gusta, me lo merezco después de tanto esfuerzo”.

 

Entonces, con una mente abarrotada de malas noticias, frustrados por la sesión de ejercicios indoor casero, y aturdidos por las imágenes de comida, perdemos la guerra.

En este escenario desolador, decidimos poner un poco de optimismo y pensar que solo a nosotros nos pasa. Olvidada detrás de una bandeja de desayuno, como si hiciese años que estaba perdida, encontramos una pequeña bolsa, en su interior parece haber rastros de tutucas, y por fuera observamos la marca de esa dietética la cual visitábamos asiduamente. Es por ello que decidimos charlar con una dietética de renombre, no solo por su trayectoria (quizás una de las más antiguas de la provincia, y por qué no del país), sino también por la calidad de productos y la atención que ha demostrado todo este tiempo.

Nos referimos a la Dietética Montevideo, ubicada en pleno centro mendocino, en la calle por la cual toma su nombre.

Dialogamos y le preguntamos por cómo había influido la cuarentena en sus ventas, si habían notado cambios de conductas en las compras de sus clientes, y qué productos nos podían aconsejar para esta época del año tan especial.

Guillermo, su dueño, nos explica sin ningún problema como vive estos días, y después de presentar su persistente preocupación respecto a mantener abierto el negocio que tanto le costó forjar, y manifestarnos la preocupación por las más de 15 familias que dicho negocio sustenta, es que nos comenta que días antes que se anunciara la cuarentena obligatoria, ya la gente presumía lo que se podía avecinar, y las ventas se incrementaron casi al doble, pero luego, una vez implementado la  obligatoriedad, y por su ubicación céntrica donde se hace difícil el acceso de gente, éstas ventas se resintieron en demasía, manteniendo el mayor caudal a base de envíos a domicilio y deliverys.

Explica: “La modalidad de la venta cambió, ahora no podemos aprovechar la atención personalizada que siempre realizamos, nuestros clientes suelen acercarse a buscar productos por consejos de nutricionistas, especialistas o doctores, traen interrogantes, necesitan ver lo que van a comprar, y que le expliquemos cómo tomarlo, cómo prepararlo, qué otros productos suplementan esos beneficios, en fin, ahora todo es diferente.”

Nosotros: – Seguramente cambiaron algo en cuanto a la forma de ingresar al local.

G: – “si, la conducta de la venta cambió demasiado, la atención es más ligera, la venta es rápida y apurada. Tomamos todos los recaudos necesarios para nuestros vendedores, como el uso de guantes, barbijos y alcohol en gel; la gente espera afuera en fila con una distancia grande. Se les pregunta que llevarán, muchos lo traen anotado, en caso de no conocer los productos el vendedor ingresa y se los acerca afuera, y cuando se concreta la venta se les acerca afuera el posnet o el ticket.”

Nosotros: -En cuanto a los productos más buscados ¿Cuáles son?

G: – “Aumentó la venta de cereales, legumbres, frutos secos y harinas. Mucha gente que compra panes integrales decidieron hacerlos ellos mismos ya que las panaderías no tienen delivery en su mayoría.”

“También se busca muchos productos que ayudan a reforzar las defensas del organismo como los propóleos, la miel de abeja, y el polen, sumado a los comprimidos de Vitamina C, el Magnesio, y la Equinacea. Todos ellos con algún beneficio antibacteriano, antibióticos, y que ayudan a prevenir resfríos y gripes, adelantándose a los fríos que se vienen, ya que al ser productos naturales necesitan un tiempo de ingesta para notar sus beneficios.”

“Se dejaron de comprar artículos más superfluos como la cosmética, comprimidos de carotenos, colágeno, y algunos otros”

En conclusión, nuestros hábitos no solo cambiaron dentro de casa, también cuando salimos de ella a realizar compras, la batalla está librada, y seguramente dure el resto del año, porque los kilos de más y el estado físico perdido, demandará su tiempo para ser recuperado, esperemos lograrlo para el próximo verano. Un verano que nos encuentre libres de esos kilitos, libre de reclusión en nuestros hogares, con nuestra rutina retomada y con el coronavirus controlado.

Sé que es mucho pedir, pero es lo único que me mantiene las esperanzas, pensar una humanidad mejor, más solidaria, y con una guerra más por nuestra extinción superada.

Saludos

 

AFERyS CEO and Founder

Mgter. Ruiz, Juan Manuel

Aferys es una plataforma educativa virtual creada por los profesores de educación física: Juka Rosales, Juan Manuel Ruiz y Rodrigo flores quienes se propusieron como objetivo principal generar herramientas y recursos para los Profesores de Educación Física y ciencias relacionadas con el Deporte y la Actividad Física quienes ante la PANDEMIA por COVID-19 que azota al mundo y a nuestro País han debido suspender sus actividades profesionales.

A partir de esto y con las consecuencias económicas generadas al sector, se instrumentaron acciones con doble acción, que por un lado compartan conocimientos y herramientas y por el otro generar ingresos económicos a través de las propuestas.

AFERYS propone capacitaciones, cursos y difusión de artículos científicos y de interés para el sector. A su vez tiene un área de comercialización que funciona como Tienda digital y que puede aportar otra alternativa de ingresos en donde se comercializan producciones y libros de autores locales.

Las ofertas tanto las gratuitas como las de pago se alojan en una plataforma educativa de última generación que permite el cursado de los mismos de forma asincrónica, es decir en los horarios y días que disponga el profesional.

La idea central es poder organizar propuestas involucrando a todos los profesionales del área, sin limitaciones de tiempo o de lugar de residencia, no solo a capacitarse sino a reunirse en una plataforma que les permita, compartir y capacitarse desde sus casas, alentando también a colaborar económicamente con los colegas que tanto están sufriendo en esta crisis.

Fuente: https://jornadaonline.com/nace-aferys-una-plataforma-educativa-para-profesores-de-educacion-fisica/

Se realizó el primer programa de AFERyS, “Hablamos Virtual” en el cual los invitados fueron el profesor Rodrigo Flores, Juka Rosales y el Mgter. Juan Manuel Ruiz, el cual abordaron diferentes temas de actualidad en los cuales se destacan como la Educación Virtual, los entrenamientos virtuales y la profesionalización de la Educación Física.

A Continuación podrás disfrutar de la charla completa:

Acordaron continuar apoyando fuertemente el ejercicio  legal de la profesión. Chiapetta aseguró que los profesores titulados “son los únicos capacitados para trabajar con garantía y responsabilidad”.

El subsecretario de Deportes, Federico Chiapetta, junto al director provincial de Deporte Federado y Alto Rendimiento, Rodrigo Araya, se reunieron en la tarde de este viernes con autoridades de institutos y universidades vinculados al dictado del profesorado de la Educación Física.

Participaron además del encuentro, en representación del Instituto de Educación Física (IEF), el rector Luis Castillo y el abogado Sergio Salcedo; la presidenta del Colegio Profesional de la Educación Física de Mendoza (COPEF), Silvana Caponi y el abogado del mismo, Pablo Robello; Sergio Furlán y Laura Horta, por la Universidad Juan Agustín Maza; y el licenciado Román Marín, de la Universidad del Aconcagua.

Chiapetta: “La Ley 7.723 regula el trabajo de los profesores titulados”

El subsecretario Chiapetta explicó que “existe actualmente una especie de polémica, que nosotros hemos escuchado y estamos al tanto, en cuanto al ejercicio de la profesión de la actividad física.

Sostuvo en ese sentido que “existe la Ley 7723 que está vigente y regula el trabajo de los profesores titulados y quienes no son titulados, son ilegales para estar a cargo de un grupo y ejercer esta profesión, como cualquier otra”.

Al respecto, destacó que “el título es muy importante desde luego y están capacitados. Nosotros trabajamos, no sólo para erradicar la ilegalidad dentro de la profesión, sino que también recurrimos a todos los ciudadanos que sean responsables en contratar y ponerse bajo las órdenes y supervisión de profesores titulados, que son los únicos capacitados para trabajar con responsabilidad y garantía que las cosas se van hacer bien”.

 

Fuente: http://www.prensa.mendoza.gov.ar

La condición física relacionada con la salud (Fitnes-Salud) frente a la condición física para lograr un rendimiento deportivo (Fitness-Rendimiento)

Es importante realizar la distinción entre la condición física relacionada con la salud y la condición física para lograr un rendimiento deportivo. La condición física relacionada con la salud hace referencia específica a aquellos componentes de la condición física que se asocian con algún aspecto de la buena salud y/o de la enfermedad y no necesariamente con el rendimiento deportivo. Por ejemplo, una buena condición física y una cantidad relativamente baja de grasa corporal son componentes importantes de la condición física relacionada con la salud. En esta situación, la persona puede no tener un elevado nivel de condición física en relación con su rendimiento deportivo, pero su nivel de fuerza y capacidad aeróbica y su grasa corporal le confieren un elevado nivel de condición física relacionada con la salud y de protección frente a las enfermedades.

La condición física para lograr un rendimiento deportivo es una parte de la condición física dirigida a optimizar el rendimiento en un determinado deporte; y cada deporte requiere un equilibrio de diferentes facetas de la condición física con el fin de lograr un rendimiento óptimo. Por ejemplo, la gimnasia requiere un elevado nivel de agilidad y de flexibilidad, mientras que la natación competitiva de larga distancia exige un alto grado de preparación aeróbica. Las adaptaciones corporales que son el resultado de un entrenamiento para un deporte específico generalmente otorgan asimismo a los atletas unos significativos beneficios para la salud.

La prescripción del ejercicio
Los profesores de Educación Física solemos escuchar muchas veces el término “prescripción del ejercicio para pacientes diabéticos, o cardiópatas, etc.” y muchas veces pensamos que dicho procedimiento debe ser complicado de realizar y que se encuentra fuera del alcance de nuestro conocimiento. Pero en verdad, con los conocimientos adecuados, y llevando a cabo los procedimientos apropiados podemos prescribir ejercicio con un alto grado de profesionalismo.

El su definición, prescribir no es más que “mandar u ordenar una cosa”, y así como los médicos prescriben remedios, los Licenciados y Profesores en Educación Física prescribimos ejercicio.

Queda claro entonces, que debido a nuestra formación somos los únicos profesionales, junto a los Kinesiólogos en algunos aspectos, que podemos prescribir el ejercicio físico ya sea con fines orientados a la salud o al rendimiento deportivo.

Teniendo en cuenta dicho concepto, podemos ver que los médicos carecen de conocimiento para prescribir el ejercicio, ya que no se encuentran capacitados en la evaluación y en entrenamiento de la aptitud física. Dichos profesionales muchas veces prescriben a sus pacientes el ejercicio, pero debido a su desconocimiento sus prescripciones son muy pobres y a veces carentes de actualización. Seguramente conoceremos personas que su médico le indicó: “camine 10 cuadras todos los días” o “realice natación” sin tener una base científica sobre la cuál basa sus indicaciones.

En este sentido debemos saber que contamos con los conocimientos para realizar correctamente la prescripción del ejercicio. Todos los Profesores de Educación Física, nos hemos capacitado durante nuestro cursado en Evaluación y entrenamiento del deporte o la actividad física; efectivamente esos conocimientos son los que necesitamos para poder prescribir el ejercicio, ya que como mencionamos al comienzo, prescribir el ejercicio no es más ni menos que elaborar un plan de evaluación y entrenamiento.

Obviamente, tendremos que actualizar nuestros conocimientos en caso que nuestros entrenados padezcan de alguna enfermedad o patología, como por ejemplo: hipertensión, diabetes, etc.

 

Los clubes barriales tuvieron su auge entre los años 1900 y 1930, entre los cuales, se fundaron la mayoría. En aquellos años, grupos de vecinos apasionados y con una mentalidad de generar hábitos saludables para sus hijos, aunaban esfuerzos para construir desde las bases, con sudor y lágrimas, las instituciones que se erigen aún hoy en día. Por aquellos momentos eran simples playones deportivos de reencuentro. Fueron mutando, junto a la sociedad, y hoy cumplen un rol social de contención inigualable.  Tras los avatares económicos de las ultimas crisis que ha vivido la argentina, muchos clubes tuvieron que cerrar sus puertas, y los municipios coparon en gran medida esos espacios.

Pero hay muchos otros clubes, claros ejemplos de supervivencia, manteniendo sus puertas abiertas, que han luchado y crecido, con la incorporación de diferentes disciplinas deportivas y desarrollando sus instalaciones, pero siempre manteniendo su identidad de club barrial. Porque contrario a lo que todos los que aspiramos alguna vez de concurrir a un club miran, los clubes no se componen por infraestructura o por las disciplinas que ofrecen, los clubes están formados por personas. El club que está formado por vecinos, amigos y familiares, en el que podemos encontrar no solo espacios de desarrollo deportivo sino también de desarrollo personal y social.

Desde su ingreso se respira en la atmósfera ese clima cálido, humilde, sencillo, que te hace sentir como de visitas en la casa de tu abuela. El murmullo de las familias enteras formando un circulo y conversando, los gritos de niños jugando, las pelotas picando. Una atmósfera en la que puedes disfrutar y divertirte siempre bajo un manto de cuidado, donde las travesuras son compartidas, donde se hace sencillo abrirse al dialogo de intimidades con personas que pondrán su oído, donde encontrar risas y poder descargar el estrés y enfado, donde encontrar a alguien que nos ayude a sopesar nuestras dolencias poniendo el hombro, en donde depositar la confianza para ser parte de la educación en valores de nuestros hijos.

Pero hoy los clubes barriales están agonizando, están en terapia intensiva, están ahí, esperando, jugándose la vida o la muerte, y como en cualquier muerte, eso no depende de ellos, escapa a su control.

Los clubes barriales están muriendo. Sus puertas están cerradas, sus luces apagadas, de sus cantinas no sale ese olor a empanadas o pizzas, y no se escuchan las risas de niños en sus jardines, tampoco el retumbar de una pelota en sus canchas.

Hoy los clubes están sin su corazón (las familias socias), el cual ha tenido que ser quirúrgicamente intervenido, y se han tomado medidas extraordinarias para intentar mantenerlo. Hoy los profes le hicieron un baypass y los entrenamientos se dan por internet. Hoy los directivos le realizaron una traqueotomía a su economía, permitiéndoles respirar y que los socios paguen solidariamente cuotas por diversos medios como débito y transferencias. Se buscan algunas medidas gubernamentales a modo de respirador automático.

Pero la verdad es que esos clubes barriales están muriendo. Cada día que pasa sin entrenamientos, cada noche donde no se juega un partido, cada vez que no suena la chicharra de la mesa de control o el silbato de un árbitro, es un infarto que sufre.

Y mucho de esa vida que tenían clubes se debe a personas que anteponen su interés personal por el bien común, Inversamente a lo que pueden suponer algunos, el abocarse a ser parte de la comisión de un club no llena los bolsillos de nadie, por el contrario, es más el dinero que invierten en la institución que aman en pos de verla crecer. Son muchos los esfuerzos que se deben llevar a cabo, son muchas las horas dedicadas, que bien podrían ser dedicadas a otro ámbito de desarrollo personal. Pero ellos se mantienen en ese lugar, sabiendo que su función los excede. Ellos toman las decisiones finales, algunas bien vistas, otras no tanto, algunas suman adeptos y otras rechazos, pero si hay algo que no podemos debatir es su buena voluntad. Todas las decisiones tomadas, nos gusten o no, son las que se consideran mejor para el crecimiento del club.  Es totalmente incuestionable su amor al club. Tal fue el caso de testimonios que hemos recogido, que hombres y mujeres, que continúan el legado de los fundadores, buscando tocar el corazón de los niños que pasan por sus canchas, y con el objetivo de poder contribuir su granito de arena para cambiar sus vidas, dotándolos de hábitos saludables y valores sociales que tanto se necesitan hoy en día.

“La luna se escapó de Avellaneda, y nos vino a visitar”, me comento un dirigente, haciendo alusión a la encantadora película “Luna de Avellaneda”, que habla de un club que se debate entre vender o continuar, frente a una crisis económica. Hoy, todos se están debatiendo si después de la cuarentena obligatoria por el COVID-19 podrán abrir sus puertas o deberán sepultar las líneas del capo de juego.

Otro dirigente con el que pudimos dialogar, nos dejó su punto de vista. De larga trayectoria en el club, había visto cómo sus tres hijos crecieron en él, y como padre comprometido se fue involucrando cada vez más, al punto de hoy manejar las decisiones del club. Me explicaba que lo hace porque aún está su hija menor de diez años, la cual nunca le gustó hacer nada, ni de deporte, ni de arte, ni de música. Básicamente la nena le gustaba estar en casa, leyendo, viendo televisión o jugando videos. Pero en el club encontró eso que le gustaba, encontró “su lugar”, algo que para muchos es insignificante, y me cuenta que desde el primer día que su hija fue al club, volvió bailando creyendo que era una estrella de las que veía por televisión. Me cuenta, que él sabe que no es una estrella, pero dentro del club, ella es más grande que una estrella, ella es “Laurita”, la que todos conocen, a la que todos saludan, la que todos aplauden cuando baila, y eso no es insignificante para nada. No puede renunciar a levantar al club, porque hacerlo significaría quitarle todo eso a su hija.

Testimonios lo hay y muchos. Como aquel tesorero que me dice, que durante la cuarentena aprendió que podía vivir sin ir al shopping o ir de compras, sin usar el auto, y sin muchos de esos privilegios materiales que uno cree tener y que le hacen felices. Pero si hay algo con lo que no podría vivir, es sin la admiración de sus hijos y su esposa, admiración que perdería si él se diera por vencido en esta lucha por mantener el club que aman. “Con qué cara los podría mirar y decirles que no estarán más con sus amigos porque no hice un esfuerzo más”.

Los clubes no pueden ser online, porque en los clubes es donde las personas conviven, o sea, donde “viven con” otros, donde pueden “vivir” con todas sus letras, donde pueden ser felices. Personas que se vuelven vecinos, vecinos que construyen amistades, amigos que levantan familias, y familias que hace que los clubes estén vivos; vida que seguirá manifestándose siempre que se escuche la risa de algún niño.

Si el deporte transmite un valor, es de la persistencia a circunstancias adversas. No importa cuánto tiempo quede en el marcador, ni cuán amplia es la diferencia en el tanteador, un jugador sabe que no hay mayor honor que el dejar todo por su equipo hasta que suene el silbato final.

Hoy los clubes, dirigentes y socios en conjunto, planifican y organizan su regreso, quizás porque les quedó gusto a poco y quieren entrenar un día más, jugar un partido más, o comer un asado entre amigos. Quizás porque les dolió demasiado que se los arrebataran así de rápido sin poder despedirse en el círculo central del campo de juego o alentando una vez más desde las gradas. Es un gusto raro a venganza, un dolor que resuena en cada buena anécdota que podemos recordar en nuestro hermoso club.

Los clubes están de rodillas en el cuadrilátero, la cuenta del referí lo hace tomar las cuerdas del ring y, aún mareado y algo aturdido, busca levantarse. Los clubes arriales no saben de derrotas, solo saben de peleas, de lucha, de sobreponerse a situaciones adversas, y seguirá dando pelea este 2020, no será fácil, pero esperamos que con el aliento de todos los socios lo ayuden a recuperar las fuerzas que algún día supo tener.

“EL CLUB TE NECESITA”

 

Saludos

Juan Manuel Ruiz

Tú puedes cambiar el mundo…..¡SI!….solo debes mantener la mente abierta a un mágico mundo olvidado tras los años de madurez. Es un don que todos tenemos, pero que pocos usamos porque lo vamos olvidando a medida que crecemos y la realidad no solo nos rodea, si no que nos llena, nos invade despojando eso otro, esa cosa que no sabemos que es, no podemos definirla, explicarla o cuestionarla, pero está ahí.

Tenemos la capacidad de transformar el mundo con solo ponernos a volar. Con solo ponernos a criticar esas percepciones que nos ofrecen y compramos de eso que llamamos realidad. No cambiarás esa realidad hasta no haber cambiado el cristal por donde la miras. Para lograr cambiar le mundo primero debes cambiar tú: tus ojos, tu ubicación desde donde miras, tus juicios con respecto a lo que observas tu actitud frente a lo mucho o lo poco que te llega y fundamentalmente tu forma de actuar y responder a ello.

Ponte en marcha y todo aquello que imaginas llévalo a la práctica, dale vida. Te aseguro dos cosas: 1 tendrás más fracasos que solo dejando que las cosas pasen o siguen su curso; y 2 de seguro triplicarás tus éxitos. Debes arriesgar para ganar, y esos triunfos serán tuyos y de nadie más.

He visto al mundo transformarse hasta en las cosas más pequeñas e insignificantes.

He visto cambiar el mundo porque he visto cambiar personas.

He visto como el ser humano cambia, aprende y modifica su forma de pensar.  Y he visto que lo logran a través de otras personas, de otros “profesores”, ya sean amigos, maestros, padres, tíos, primos, alguien cercano o transitorio, de compañeros, etc. He visto tantas cosas que me pregunto: si se dice que los jóvenes cada vez están peor, ¿de quién es la culpa? ¿De ellos o de sus “profesores”? por la TV responden algunas personas ¿quién le da la TV y lo deja aislado y sometido a sus contenidos sin otra opción ni una mirada de juicio sobre ella o un control sobre lo que se puede o no ver?

He visto como entran a clases al borde de un abismo de lagrimas, y aun siendo recién las 8 de la mañana ya tienen en sus mentes problemas de que preocuparse. Pero así también los he visto irse con rebozando de felicidad, brindándome un abrazo conciliador y agradecido, amnésicos de la realidad, encontrando, aunque sea un instante de respiro a sus temores.

He visto niños sustituir verbalmente a padres o hermanos por profesores o compañeros.

He visto como los más secos páramos de personalidades frías se convertían en húmedos y fértiles pastizales en donde la semilla de mis enseñanzas frutos podía dar.

He visto caras largas convertidas en anchas sonrisas.

He visto como tensas estatuas me saludaban a desgano al entrar a la clase y se despedían vivas y flexibles marionetas de ellas.

He visto cambiar los colores oscuros y monocromáticos de sus ojos por brillosos y radiantes luceros al terminar el juego.

He visto seños fruncidos expresando más de mil palabras de desaliento, odio y rencor cambiados por tan solo una palabra de comprensión, apuntando con sus cejas al cielo en señal de pedir perdón.

He visto como una palmada en la espalda puede ser el empujón de aliento que nunca tuvo para animarse a enfrentar su temor.

He visto abrazos en los que no queda espacio para que quepa el corazón en aquellos sujetos que uno en pocas ocasiones recordó.

He visto frustraciones superadas que los hacen sentir como un campeón, aún en el grado más sencillo de aquella acción.

He visto cambiar una lágrima o una mirada de resignación por un grito de alegría y una sonrisa desbordante.

He visto diluirse la desconfianza y el temor en un mar de autoestima flotando en una valsa que dice es su proa “si puedo”.

He visto peleas, desprecios e intolerancia transformados en lazos de amistad. Donde había diferencias se encontraban escondidas similitudes desconocidas hasta el momento, esas mismas que luego sientan las bases de esa nueva relación.

Y me han sorprendido gestos de nobleza donde los más espinosos bosques no dejaban pasar a nadie.

Y he visto interés y preocupación donde las nubes ocultaban a la vista los rayos del sol.

He visto las más agradecidas acciones en aquellos a los que más uno retó y llamó la atención.

He visto acercarse personas irreconciliables a saludarme cuando el tiempo pasó y al hablar seguir teniendo la misma alma que cuando uno los conoció.

He visto rostros padecientes de hambre partir su tortita y compartirla con uno, con orgullo y  pasión.

He tenido el regalo de poder ver como ni el frio penetrante del invierno, ni la lluvia más fuerte, ni el sofocante calor del sol les quitan las ganas a esos niños de pasar un rato más en la clase con vos.

He visto bondadosos compañeros que invierten su tiempo enseñándoles a otros como lo hago yo.

He visto camaleones mimetizándose con mis hábitos y conductas buscando parecerse a su profesor, vistiendo parecido, hablando, usando y hasta haciendo lo que uno plasmó.

Me he visto cambiar a mi mismo año tras año, quizás no mis planificaciones, pero si mi percepción y mi forma de ser, el ser que me permite transmitir y enseñar, que me permite llegar a los demás y dejar que en mi puedan desembarcar.

Cambia al otro para que puedas cambiar tú.

TIENES, PUEDES Y DEBES CAMBIAR EL MUNDO, tú mundo y el de otros, decidiste ser profesor como yo y eso es más que una PROFESION, ES UNA VOCACION Y TU MISION.

APRENDE A ENSEÑAR Y ENSEÑA A APRENDER, de todo y todos, y la única forma de hacerlo es APRENDIENDO A APRENDER.

 

Saludos a todos los docentes que la luchan todos los días, no bajen los brazos, AFERyS confía en usedes y los acompaña.

 

Mgter. Ruiz, Juan Manuel

CEO and Founder AFERyS