¿Qué es la creatividad?

A pesar que existen diferentes definiciones para la creatividad, la podemos definir como: «cualquier acto, idea o producto que cambia un campo ya existente o que transforma un campo ya existente en uno nuevo» (1).

La escultora Nina Holton la describía como aquella sensación que «hace cantar al espíritu«.

¿Existen requisitos para la creatividad?

Las personas altamente creativas pueden tener alteraciones anatómicas de regiones neocorticales específicas (2).

La innovación requiere desconexión y pensamiento divergente mediado principalmente por redes frontales. Las personas creativas a menudo toman riesgos y buscan novedades, comportamientos que activan su sistema de recompensa estriado ventral (2).

La innovación también requiere un pensamiento asociativo y convergente, actividades que dependen de la integración de redes altamente distribuidas (2).

Las personas, a menudo, son más creativas cuando se encuentran en estados mentales asociados con niveles reducidos de noradrenalina cerebral,
lo que puede mejorar la comunicación entre redes distribuidas (2).

¿Juega algún papel el estado de ánimo en la creatividad?

Asimismo, también se debe tener en cuenta que el estado de ánimo funciona como una puerta de bloqueo para canalizar diversas formas de creatividad (3).

Así pues, se ha relacionado una mayor creatividad con emociones positivas y sobre todo maníacas (trastornos bipolares, etc.), pero algún estudio también la relaciona con emociones negativas.

¿Cómo se crea la creatividad?

Así pues, la creatividad no se crea dentro de la cabeza de las personas, sino en la interacción entre los pensamientos de una persona y un contexto sociocultural (1).

Si uno no da vueltas a las cosas con otras personas, se queda aislado; Siempre digo que nadie puede ser alguien sin otro que esté a su lado. Solo relacionándote con otras personas consigues hacer algo interesante. Hay cosas nuevas que están sucediendo a todas horas y debes mantenerte al corriente consciente de lo que está sucediendo.

John Wheeler, Físico

¿Dónde del cerebro se produce la creatividad?

Según una opinión popular, la neurocreatividad es un producto del hemisferio derecho del cerebro: las personas innovadoras se consideran «pensadores del cerebro derecho», mientras que los «pensadores del cerebro izquierdo» son analíticos y lógicos.

Sin embargo, los neurocientíficos que son escépticos de esta idea han argumentado que no hay evidencia suficiente para apoyar esta idea; una habilidad tan compleja como la creatividad humana debe recurrir a ambos hemisferios (4).

neurocreatividad y deporte
Imagen 3. Neurocreatividad y deporte. Activación cerebral correspondiente a un ejercicio creativo.

Un nuevo estudio de imágenes cerebrales ha estudiado la actividad cerebral de los guitarristas de jazz durante la improvisación para mostrar que la creatividad, de hecho, está impulsada principalmente por el hemisferio derecho en músicos que son relativamente inexpertos en la improvisación.

Sin embargo, los músicos que tienen mucha experiencia en la improvisación dependen principalmente de su hemisferio izquierdo (5).

El cerebro tiene tres redes neuronales diferentes, la red neuronal por defecto, en modo inactivo del cerebro; la red ejecutiva, centro de decisión y emoción, y la red de prominencia, alterna entre el mecanismo de generación de ideas y el de evaluación de las mismas (4).

Para la neurocreatividad, los científicos plantean la hipótesis de que las Tres Grandes operan en equipo: la red por defecto genera ideas, la red de control ejecutivo las evalúa y la red de prominencia ayuda a identificar qué ideas se transmiten a la red de control ejecutivo (4).

En un estudio se compararon los escáneres cerebrales de los participantes que participaban en un trabajo creativo en comparación con aquellos que no intentaban una tarea creativa. Los investigadores encontraron más conexiones entre las áreas comúnmente asociadas con esas tres redes (4).

Más concretamente, durante la condición de creatividad, encontraron densas conexiones funcionales (Imagen 4) en las áreas del cerebro relacionadas con las tres redes de interés, dispersas a través de las cortezas frontal y parietal.

Las áreas identificadas son núcleos centrales para las diferentes redes, que incluyen, por ejemplo, el cíngulo posterior izquierdo para la red neuronal por defecto, la ínsula anterior izquierda para la de prominencia y la corteza prefrontal dorsolateral derecha para redes ejecutivas (4).

Los 25 nodos más conectados durante la tarea de creatividad incluyeron 12 de la red de modo predeterminado, 4 de la red de prominencia y 3 de la red de control ejecutivo (4).

Para la tarea de baja neurocreatividad, se esperaba cierta superposición con la red neuronal por defecto, ya que está involucrada en la actividad cerebral permanente, pero el resto de los nodos se ubicaron principalmente en áreas subcorticales y más profundas del cerebro en el tronco encefálico, el tálamo y el cerebelo, que son distintos de las áreas corticales que se encuentran en la actividad creativa (4).

neurocreatividad y deporte
Imagen 4. Neurocreatividad y deporte. Representaciones de las redes de alta y baja creatividad. Los gráficos circulares (A) y cerebros de vidrio (B) fueron trillados para mostrar los nodos de grado más alto (k) en las redes (alta creatividad k = 10, baja creatividad k = 18). Los colores dentro de las gráficas circulares corresponden a los lóbulos del cerebro. L, hemisferio izquierdo; R, hemisferio derecho (4).

¿Qué provoca la neurocreatividad a nivel cerebral?

A nivel cerebral, la actividad de la banda alfa, una frecuencia del cerebro que oscila entre los 8 i 13 Hz, juega un papel clave en el proceso creativo, aunque otras bandas de frecuencia, como theta (4-8 Hz) y gamma (30-100Hz), también cumplen funciones críticas (6).

¿Cuál es el proceso de la neurocreatividad?

El proceso de la creatividad o proceso creativo comprende 5 fases (1): la preparación, la incubación, la iluminación, la evaluación y la elaboración.

neurocreatividad y deporte
Imagen 5. Neurocreatividad y deporte. Fase de elaboración.

Preparación

La primera fase es la preparación, la inmersión, consciente o no, en un conjunto de cuestiones problemáticas que son interesantes y suscitan curiosidad.

La preparación exitosa requiere un nivel básico de inteligencia general y conocimiento y habilidades específicas del dominio.

Incubación

La segunda etapa es un período de incubación durante el cual las ideas se agitan por debajo del umbral de conciencia. Durante este tiempo probablemente se realizan las conexiones inusitadas.

Cuando intentamos resolver un problema conscientemente, procesamos información de forma lineal, lógica. Pero cuando las ideas se llaman unas a otras por sí solas, sin que nosotros las dirijamos por una senda recta y estrecha, pueden llegar a producirse combinaciones inesperadas.

Iluminación

La tercera fase del proceso de la creatividad es la iluminación o la intuición, a veces llamada el momento «¡Aja!», el instante en que Arquímedes gritó «¡Eureka!» al entrar en el baño, cuando las piezas del rompecabezas encajan.

No obstante, cabe decir que puede haber varias iluminaciones entremezcladas con períodos de incubación, evaluación y elaboración.

Evaluación

El cuarto paso es la evaluación, cuando la persona debe decidir si la iluminación es valiosa y merece la pena dedicarle atención. Ésta es con frecuencia la parte emocionalmente más difícil del proceso, cuando uno se siente más incierto e inseguro.

Habitualmente, también los criterios interiorizados del campo y la opinión interiorizada del ámbito se convierten en importantes. ¿Es esa idea realmente novedosa o es obvia? ¿Qué pensaran de ella mis colegas? Éste es el período de autocrítica, del examen introspectivo.

Elaboración

La quinta y última fase del proceso de la creatividad es la elaboración. Es probablemente la que lleva más tiempo y supone el trabajo más duro. Es por eso que Edison decía que la neurocreatividad consiste en un 1% de inspiración y un 99% de transpiración.

Neurocreatividad y deporte
Imagen 6. Neurocreatividad y deporte. Fase de elaboración. Edison, inventor creativo.

Así pues, una persona que hace una aportación digna de creatividad nunca se limita a trabajar afanosamente durante el largo estadio último de elaboración.

Esta fase del proceso de la creatividad está interrumpida constantemente por períodos de incubación y salpicada por pequeñas epifanías. Son muchas las iluminaciones nuevas que surgen mientras, presuntamente, solo se están dando los toques finales a la iluminación inicial.

Por lo tanto, el proceso de la neurocreatividad no es tanto lineal, cuanto recurrente. El número de iteraciones por las que pasa, de vueltas que encierra, de iluminaciones que precisa, es algo que depende de la profundidad y amplitud de los temas que se tratan.

A veces la incubación dura años; a veces, unas horas. A veces la idea digna de creatividad incluye una iluminación profunda y un número incalculable de otras menores.

En algunos casos, la iluminación básica puede aparecer lentamente en destellos separados e inconexos que lleva años aglutinar en una idea coherente, como pasó con la teoría de la evolución de Darwin.

Conclusiones

Entonces, ¿cómo aplicamos la creatividad al deporte?

  • Conociendo a nuestros deportistas (personalidad, preferencias, gustos, necesidades…).
  • Viendo qué necesidades hay en nuestro deporte y qué restricciones o mejoras podemos aportar para innovar o solucionar problemáticas.
  • Analizando qué requisitos de creatividad tenemos y cuáles debemos potenciar.
  • Entendiendo cómo se produce la creatividad a nivel cerebral.
  • Aplicando las fases del proceso de creatividad de forma fluida, dejándonos llevar.
  • Dejando la puerta siempre abierta a nuestro niño interior.

Referencias bibliográficas

  1. Csikszentmihalyi, M. (2011). Creatividad. El fluir y la psicología del descubrimiento y la invención. Madrid: Paidós.
  2. Heilman, K. M. (2016). Possible Brain Mechanisms of Creativity. Archives of Clinical Neuropsychology, 31(4), 285-296.
  3. Szakács, R. & Janka, Z. (2019). Mood as a lock gate canalizing multiple creativity: A heuristic single-case study. Neurology, Psychiatry and Brain Research, 32, 48-54.
  4. Beaty et al. (2018). Robust prediction of individual creative ability from brain functional connectivity. Proceedings of the National Academy of Sciences, 115(5), 1087-1092.
  5. Rosen, D., Oh, Y., Erickson, B., Zhang, F. Z., Kim, Y. E. & Kounios, J. (2020). Dual-process contributions to creativity in jazz improvisations: An SPM-EEG study. NeuroImage, 213, 116632.
  6. Stevens, C. E. & Zabelina, D. L. (2019). Creativity comes in waves: an EEG-focused exploration
    of the creative brain. Current Opinion in Behavioral Sciences, 27, 154–162.

 

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